ASBEL MAR
Hace unas horas, en mi recorrido diario por TikTok vi un decepcionante video donde un hombre se queja debido a que un local decide, egoístamente, echar cemento en una jardinera completa. Arrancando las plantas y cubriendo la tierra con la mezcla.
Los argumentos de las dueñas del local es no querer hacerse cargo de la plaga, les soy sincera, me sentí indignada por la ignorancia que a veces llegamos a tener los seres humanos, pero no se comparó con lo que venía después: la sección de comentarios. Donde más de los que me gustaría estaban de acuerdo con las dueñas.
Y es que, algo que quise evitar por muchísimo tiempo es el enojo que me invade cuando veo más y más alejada la responsabilidad ambiental. Por ejemplo, durante los últimos años he notado cómo se vuelve más fuerte la tendencia de los hogares modernizados, genéricos, minimalistas y sin el más mínimo rastro de tierra, y me pregunto ¿por qué decidimos que esas casas ideales y perfectas deben ser lugares cubiertas de concreto?
Aunque es una tendencia que veo cómo crece entre los hogares mexicanos (y latinos), el hecho de la irresponsabilidad ambiental es algo que nos compete a todos. Cada vez más alejados de la tierra y más unidos al consumismo que nos manipula creyendo que necesitamos lo artificial.
¿Cómo permitirnos desligarnos de la nutriente de todas las cosas?
Todos queremos ir a lugares hermosos, disfrutar de la naturaleza en su mejor versión, comer frutos de le tierra deliciosos, pero nadie quiere hacerse cargo del cuidado del ambiente. Nadie quiere limpiar su playa local ni podar el área verde de su comunidad, ni siquiera vaciar su bandeja de correos electrónicos.
¿Somos merecedores de disfrutar de la tierra sin cuidar de ella? ¿Las únicas casas perfectas son las que no tienen jardín? ¿Por qué nos rehusamos a ser parte de la solución, pero seguimos señalando el problema?
Soy una amante de la naturaleza, no estoy cerca de hacer una gran diferencia, lo admito, sin embargo, siempre estoy dispuesta a entregar lo necesario para que el mundo dure un poco más.
El compromiso empieza con nosotros mismos y el poder que le damos a lo que nos rodea. Espero que hoy podamos cambiar el pensamiento y mejorar nuestras acciones.
Gracias por el tiempo que le han dado a este espacio y espero que podamos leernos la próxima semana.
