Reflexiones sobre avances de la Cuarta Transformación

HÉCTOR F. SALDÍVAR GARZA

Como es del conocimiento de un gran sector de la sociedad mexicana, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se estableció el proyecto de la Cuarta Transformación, que contiene los lineamientos económicos, políticos sociales que rigen a México.

Este se encuentra dividido en tres secciones que fueron grandes transformaciones: la primera es la Independencia de México, la segunda, la Revolución Mexicana y la tercera las Leyes de Reforma; a través de ellas se pretendía acabar con los privilegios de un sector de la población e instaurar justicia social; sin embargo. tal objetivo no se alcanzó y por esta razón se constituyó el Movimiento de Renovación Nacional (Morena).

El organismo referido fue asesorado por personas con formación social y espíritu humanista, como Enrique Dussel, filósofo argentino, escritor distinguido autor de decenas de libros; así mismo por el ahora diputado federal y presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Alfonso Ramírez Cuéllar, historiador y antropólogo mexicano y personas que proveníamos de luchas sociales significativas.

El primero de ellos ideólogo de los fundamentos del movimiento y en cuanto a Ramírez Cuéllar no me explico la razón por la que posteriormente se omitió ubicarlo en la dirigencia del partido Morena, siendo que su formación estructural era acorde con la realidad política de la nación.

A continuación, considero necesario precisar que el ambiente percibido en esas reuniones previas a la integración de Morena me ligó a experimentar las vivencias obtenidas durante el movimiento de 1968, donde profesores y nosotros como estudiantes pretendíamos una transformación política nacional que no se logró, no obstante que las leyes y reglamentos de ese tiempo en ningún momento las violentamos y gozábamos de un gran apoyo y reconocimiento de la sociedad.

Sin embargo, sufrimos tratos indignos de las autoridades e incluso burlas y humillaciones de la prensa, que como ha sido común a través de la historia, apoyaron en todo tiempo al gobierno, y algunos medios informativos incluso callaron sobre el gran crimen del dos de octubre de 1968.

No me avergüenza decirlo, pero al comentar esto unas lágrimas aún surgieron de mis ojos, y la verdad es que en ocasiones, al transcurso del tiempo, de las laceraciones padecidas aún permanece su huella.

Si desean tener una mayor información sobre el incidente, pueden consultar el capítulo que escribí para el libro “El Movimiento Estudiantil de 1968” de la editorial UAT-Colofón.

Actualmente nos encontramos a un año de haberse iniciado el segundo período de tres proyectados en esta pretendida gran transformación y es probable que muchas personas, como es mi caso, se estarán interrogando sobre cuánto es el avance que se ha experimentado en la sociedad mexicana.

La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, afirma que vamos bien en el combate a la pobreza, que era la prioridad de la primera etapa del proyecto, la cual al revisarla detectamos en relación a la pobreza multidimensional pasó de 75.8 a 62.8 por ciento y la pobreza extrema multidimensional pasó de 18.7 y a 14.3.

Además, la pobreza de ingresos pasó de 47.7 a 42.6 por ciento, de 2018 a 2022, según estadísticas oficiales y que en esta segunda etapa se decantará la inercia político social hacia una mejor o más equilibrada distribución del ingreso.

En lo referente a mi apreciación personal, soslayando las estadísticas, la realidad me ha presentado que en las tres últimas generaciones en el país se ha carecido de cambios significativos como para afirmar que el desarrollo es observable.

Cierto que el salario mínimo multidimensional ha mejorado entre el 2018 y 2022, pasando de 88.36 a 172.87 pesos diarios y en la zona de la frontera norte 260.34 según la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami).

Pero si revisamos con detenimiento se detecta que la mayoría de los puestos privados y públicos donde se obtienen ingresos suficientes para satisfacer las necesidades básicas de alimentación, educación, salud, vivienda y contar con un ahorro del diez al 15 por ciento del salario, para destinar a salir avante de una emergencia hospitalaria, solo lo goza un sector reducido de la población. 

Por otra parte, se evidencia una reproducción de las clases sociales, que puede verse en los grupos que han hecho de la política su profesión para crecer económicamente y omitir considerarla como la oportunidad de servir a quienes más lo necesitan.

Es importante que la ciudadanía entera tome el asunto como propio y sea más exigente en lograr satisfacer sus derechos y asimismo cumplir con sus obligaciones; de hacerse esto realidad, opino que pronto el horizonte se aclararía, porque las nubes que hoy la oscurecen serían superadas.