La doctora Claudia, cuasi abandonada

HÉCTOR F. SALDÍVAR GARZA

Como un observador político me pregunto la razón por la que la doctora Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, no es apoyada por ciertos sectores del país, si son evidentes sus cualidades como honestidad, responsabilidad y amor por México, reconocidos no tan solo en el país, incluso en el Continente Americano y varios países del mundo. 

Los detractores, no obstante esto, presionan siempre, lo cual he detectado en los últimos meses desde el problema Estados Unidos-Venezuela y cada vez más la presión se ejerce de manera enérgica.

En ocasiones tal pareciese que la oposición mandara y nuestra dirigente quedase hasta cierto punto desamparada. Tuve oportunidad en la época que Hugo Chávez lideraba el país antes mencionado, en la calle la gente se expresaba de su actuar con aceptación, en cambio en canales de televisión, me consta, gran parte del día lo dedicaban a denostar su imagen.

Aquí en México a nivel nacional contamos con un partido gobernante que se muestra evasivo a librarle obstáculos a la Presidenta, cuando es palpable su pronto surgimiento.

En las últimas semanas tuvo el acoso inmisericorde de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que durante varios años presentó una conducta de izquierda apoyando a los sectores más necesitados; de pronto, aprovechando coyunturas políticas, plantea excesos acumulados para con sus conclusiones argumentar desamparo oficial.

Otra omisión del partido se ha manifestado cuando sus representantes en las Cámaras deberían de estar al cien por ciento unidos, descobijan algunos espacios colocando a la Primer Mandataria a merced de la oposición.

Y tampoco debemos abstenernos de señalar la conducta irresponsable de ciertos funcionarios y dirigentes de la agrupación, que muestran lujos envidiables para un gran sector de la población, incongruentes con las reglas del partido al que pertenecen, afectando así a toda la organización. Esta conducta es quizá comprensible considerando el origen de muchos de ellos, pero tal acción no es prudente realizarla en visitas oficiales.

Observando el tema desde otra perspectiva vemos que el respaldo al gobierno por sus asesores y secretarios, en repetidas ocasiones se difumina cuando la problemática en debate coloca en cierto riesgo su seguridad política.  

Por otra parte, es evidente que la disposición de la presidenta Claudia Sheinbaum a emplear los recursos económicos para impulsar la economía en este segundo piso de la transformación, redistribuyendo mejor el ingreso, otorgando más al que así lo requiere, debe ser razón crucial para no tan sólo no negarle el apoyo, sino buscar protegerla.

Las acciones de los últimos días donde determinó apoyar con un 30 por ciento la disminución del impuesto de Hacienda a películas mexicanas, muestra su gran interés por elevar la cultura del pueblo e igualmente se observa esa disposición en la decisión de brindar mayor respaldo a las plataformas para que toda la sociedad tenga la opción de cubrir por lo menos el primer nivel del desarrollo del área cognoscitiva, que es el estar debidamente informados de los aconteceres nacionales e internacionales para no ser sorprendidos por aquellos que difícilmente  cederán ni tan sólo una mínima parte de sus privilegios para el bien nacional.

Finalmente, concienticemos a la ciudadanía que, si dejamos pasar esta gran oportunidad de transformar al país, además de dañarnos, nos colocaría a la vez en manos de la oligarquía internacional aprovechando el liderazgo hegemónico e inhumano del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo cual sería lamentable para el futuro de la nación.