¿Cuál sería el escenario si Trump invade Cuba?

HÉCTOR F. SALDÍVAR GARZA

En dos ocasiones he escuchado mencionar en los últimos meses de que Cuba está por caer, que lo que la sostenía era el petróleo que recibía de Venezuela. Quizá por el deseo de que ese eso ocurriera pronto se le sugiere a nuestra Presidenta que no continúe cumpliendo esa misma acción, no obstante a que sea sólo por razones humanitarias, como ella afirma que lo está efectuando.

Dentro de ese orden de ideas comentaré algunas cuestiones que quizá contribuyan en alguna medida para que apoyáramos a Cuba para que no sea invadida.

Recordemos que esta nación surgió con fuerza en la palestra latinoamericana y en parte mundial con el liderazgo de Fidel Castro, quien organizó un movimiento armado en 1956 que concluyó con la caída de Fulgencio Batista, presidente de esa República en ese momento.

Castro fue un líder excepcional que durante décadas se formó ideológicamente con el objetivo de instaurar un régimen socialista en la isla, lo cual inició en cuanto fue disuelto el anterior.

En virtud de que si la economía cubana se encuentra actualmente con alto nivel de precariedad, en gran medida se ha debido al cerco comercial impuesto por los Estados Unidos quienes prohíben al mundo mantener vínculos comerciales con ellos; pero no por razones atribuidas a incapacidad de sus ciudadanos, ya  que con Batista en el poder, el país avanzó mucho en lo material y también en deporte, medicina y en general en el campo educativo; pero en lo moral, y que contrariaba la mentalidad de Castro, era que para muchos países que sus ciudadanos turisteaban en Cuba, la consideraban un prostíbulo.

Al masificarse esto y no lograr avance en otros ámbitos, la sociedad inició su rebelión hasta vislumbrarse con claridad que el gobierno de Batista había traicionado la confianza del pueblo. El conflicto creció y los países demócratas como México se sumaron a la oposición al régimen del momento, hasta que Estados Unidos cedió terreno dejando abandonado el gobierno, el cual pronto sucumbió.

Si realizáramos una contrastación entre el conflicto Estados Unidos-Venezuela y lo que está sucediendo entre Cuba y Estados Unidos al momento es muy diferente, enseguida explicaré las razones que observé en lo material, más no en lo ideológico.

En Venezuela sólo avanzó en la primera línea, porque su líder, Hugo Chávez, carecía de formación intelectual, como no fue el caso de Fidel Castro, quien durante décadas ideologizó a la sociedad promoviendo una formación socialista, lo que  ha generado alto nacionalismo y un espíritu de identidad que los motiva en su accionar en el avance de su país con un marcado desarrollo, implicando esto también, que de presentarse la lucha, esta fuera más cruenta y con mayor cantidad de militantes cubanos dispuestos a morir por su país, que dado el alto nivel de aceptación que la isla ha logrado, multiplicaría el desprecio que Estados Unidos se ha ganado en mayor parte de América Latina y algunas regiones del mundo.

Además, no podemos soslayar que el gigante del Norte está provocando seriamente a la lucha a Irán y ya su dirigente expresó que ellos quieren paz; pero de ser atacados, lo harían igualmente contra Israel; además, en caso de darse, sería un enorme riesgo para Estados Unidos con la probable intervención de China.

La gran nación asiática tiene grandes intereses económicos con Irán, lo que podría degenerar en un conflicto que no tan solo sería con armas convencionales, sino hasta el riesgo de utilizar probablemente el arsenal nuclear que ambos poseen.

Por último, y sin querer generar alarma, recordemos que Rusia, Corea del Sur y Japón también cuentan con armas atómicas y están bastante ligados entre sí, por pertenecer al Oriente, quienes históricamente han estado en polarización con el Occidente, lo cual podría ser definitivo para presentarse una catástrofe mundial.