HÉCTOR F. SALDÍVAR GARZA
Cuando pretendemos precisar la situación de un ente determinado como una institución, país o sistema económico político social es recomendable emplear una visión holística del espacio que permea en su operatividad, e igualmente para ir más allá de lo superficial, que es lo detectado a flor de piel, es trascendente continuar su análisis aplicando el método histórico. Este accionar generará resultados múltiples y profundos que unidos a la experiencia y conocimientos acumulados por el investigador proporcionará nueva luz en el horizonte.
La reflexión que hoy presento surgió en virtud de que he observado que en tiempos recientes cada nueva ocasión que detengo mi mirada en la realidad detecto que la interrelación entre las acciones que desarrollan en el mundo diversos países se intensifica con fuerza mayor y más enfática; como un ejemplo actual cito el conflicto Estados Unidos-Irán.
Ayer se comentó sobre esta noticia y hoy ya detecto a Estados Unidos unido a Israel en un solo frente en guerra contra Irán y otros más del reino árabe que pretenden incorporarlos tras una selección, a mi criterio, donde se anteponen a todo las ventajas económicas que pudiesen generarse para EU, liderada por Donald Trump, que no cesa en su intención de conducir al gigante del norte hacia el cenit mundial.
Esto lo realiza con argumentos alejados de la legalidad, a lo cual anticipó la formación del ejército más poderoso para equiparse y amenazar a las naciones seleccionadas, despojándolas de lo que posean, para beneficio de los invasores.
En este caso, las naciones escogidas son del reino árabe y el tesoro pretendido el petróleo, el cual ideó poseerlo para en el futuro inmediato fijarle el precio más alto posible y, la riqueza y poder logrados, adjudicarlos al modelo neoliberal capitalista que EU emplea; pretendiendo forjar argumentos para que todo el orbe siga sus lineamientos.
Ante todo este panorama, opino que las naciones poderosas son las que alcanzan un equilibrio en su experiencia vivencial, donde la mayoría de su sociedad goza de la tranquilidad que proporciona una armonía global y, en los EU, las problemáticas que experimenta, en vez de afrontarlas buscando su solución se las asigna a la intervención de otras naciones, soslayando de esa manera su realidad, la cual no admite una reflexión sensata y con cierto nivel de información, porque seguramente no resultará bien librada.
