¿Qué le falta al puente peatonal del Ocho Ceros Carrera?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Bien, desde hace años, aquel puente peatonal ha sufrido deterioro y abandono por parte del oficialismo de cualquier color partidista.

Los años no pasan en vano, pero así de plano ¿dejar tirada una inversión millonaria sólo por falta de ganas o conocimiento? No checa nada bien con el discurso oficial.

Probablemente ese puente peatonal tenga el mismo tiempo inhabilitado, así como lo estuvo aquel famoso «Puente Roto», allá llegando al puerto de Altamira, en el sur del estado. Aquel puente ya funciona hoy, gracias a la voluntad de quien toma decisiones en el estado.

Esperaremos con gran expectativa la rehabilitación del puente peatonal del 8 Ceros Carrera Torres, hay que usar la infraestructura que ya está ahí, la gente pasa corriendo por esas calles, con el peligro y más que ello significa.

Ojalá no ocurra una situación para lamentar, donde la culpa sea motivada por la falta de ese puente, convertido hoy en un gran elefante blanco, sin oficio ni beneficio para la ciudadanía.

Mal por quien es responsable de mantener esa infraestructura en pie, funcional y al servicio de la gente. Avisados están.

¿Qué sigue para la joven democracia mexicana?

En México el panorama político económico actual nos presenta un ejemplo más de una definición de la Real Academia de la Lengua Española, sobre «engañar al pueblo, culpando a otros».

Por un lado, en el oficialismo hablan de libertades y garantías, las mismas que en tiempos como opositores las estrellas del momento exigieron, pelearon no solo para ellos, sino también para todo el pueblo bueno, pero hoy cambia la cosa y van por otro lado, en un sentido completamente opuesto, ya en el poder buscan controlar los medios de comunicación, como radio y televisión.

 Y para cerrar con broche de oro también quieren controlar las redes sociales, todo lo que hable o diga algo que al poder actual les incomode.

Lo que no saben muchos mexicanos buenos es que hoy la mafia zurda en México, y su casta política, van unidos todos, por el mismo camino que tomaron hace algunos años algunos países en aquellos paraísos de libertad y justicia social centroamericanos.

¿Les suenan nombres como Venezuela, Cuba y Nicaragua?

Bien dicen que «no se puede tapar el sol con un dedo», y vaya que tiene razón ese dicho, queda como dijo «el Locatel» de Macuspana, «como anillo al dedo».

El origen de todo lo malo y problemático, no sólo en México sino en cualquier país del mundo es «la casta política».

Cuando la casta política deja de defender los intereses de sus representados (del pueblo) y se entregan a representar demencialmente los intereses de una mafia, tribu o secta partidista, el resultado siempre es el mismo, prosperan los ladrones y el pueblo sabio y bueno sigue igual de jodido.

Aaaahhhh, pero eso sí, bien contentos porque aquellos ladrones eran otros y además ya se fueron; no se ría por favor amable lector.

Hoy, a la mafia de moda les incomodan, y mucho, todos aquellos contrapesos al poder, organismos autónomos, mismos que como opositores ellos crearon, organismos que regulaban el buen ejercicio del poder, del gasto público con transparencia y además una democracia de verdad.

Caray, pensar que hace apenas siete años aquí en México a estos mismos «patriotas de moda» les parecía excelente el presupuesto anual para los organismos públicos autónomos, para los fideicomisos; también hace siete años querían el regreso del ejército a sus cuarteles y zonas militares.

Se revolcaban con coraje «patriota», envueltos en la bandera mexicana, y en su discurso se lanzaban al vacío desde lo más alto del Castillo de Chapultepec, porque en México otros se robaban el oro y la plata propiedad de todos los mexicanos; no se ría por favor amable lector.

Aquellos personajes fueron devorados por la ambición desmedida, fueron traicionando sus propios valores, sus debilidades, de aquellos honestos no queda nada, pues apenas levantaron la mano y dijeron «sí, protesto», olvidaron para qué llegaron ahí, olvidaron por qué la gente los llevó ahí.

Nacieron como por arte de magia las asignaciones directas, amigos, compadres y anexas, algo que en otro tiempo jamás se hubiera imaginado, ni siquiera se hubiesen atrevido a hacer con ese descaro hipócrita.

Ojo, desde noviembre del 2018 hasta el día de hoy son más del 80 por ciento bajo ese transparente esquema de asignaciones directas, o simulación, además se pusieron de moda los sobrecostos, eso sí, siempre cuando esos sobreprecios sean con dinero público, con dinero propio jamás lo permitirían estos honorables «doble cara». ¿Capichi?

Bajo este lamentable esquema, y además el momento político social actual, escribiré en cada oportunidad que tenga, pues no sabemos si mañana, estos trastornados mentales, enfermos de poder y ambición lo van a permitir.

La patria no se vende a ideologías perversas, llenas de odio y división civil.

La patria es mucho más grande que un grupo de borrachos acomplejados en kermesse, esos que creen estarán ahí por siempre.

México no son 36 millones porristas, las otras dos terceras partes de mexicanos también podemos pensar diferente, sin perseguir algún fin o ambición personal, en una democracia como aún lo es México.

Ojo, cada mexicano podemos pensar como nos dé nuestra regalada gana y si el gobierno hace las cosas bien o mal podemos manifestarlo libremente, públicamente, cualquier otro escenario diferente a este se llama autoritarismo, dictadura; no lo digo yo, así lo dice la historia universal.

Se les invita cordialmente a respetar la libertad de expresión y pensamiento de cualquier ciudadano, hoy, mañana y siempre, de no hacerlo así tengan la seguridad de que «la nación se los demandará», sin duda así será.

Por mi parte… ¡Es cuanto!