¿Sabía usted que Tamaulipas tiene parte de su historia en el total olvido y abandono?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Este fin de semana tuve oportunidad de visitar las históricas ruinas de los edificios ubicados hoy en la margen de la presa Vicente Guerrero, en Viejo Padilla.

Por décadas estuvieron intactos aún bajo el agua, como deberían seguir, pero fue una pandilla de ladrones de la zona y otros más capitalinos los que se atrevieron; poco a poco fueron sacando piedras, acabando con paredes completas.

Nada tiene que ver la erosión provocada por la humedad y el golpe de agua. ¡No! De ser así la destrucción sería pareja en todo el edificio.

Lamentablemente son gente que ignora por completo el valor histórico de esas piedras que forman parte de los muros, paredes y techos.

Urge la intervención de las autoridades competentes; urge la intervención de la Universidad Autónoma de Tamaulipas; urge que quienes visitan ese lugar, ya sea por paseo familiar o por un día de pesca jamás hagan eso. La historia es de todos y no se vale.

El daño lamentablemente ya está hecho, ustedes pueden comparar fotos antiguas y actuales del edificio; es una vergüenza que destruyan cientos de años de historia y arquitectura colonial.

Aún es tiempo de reparar los huecos, ventanas y muros que la gente destruyó.

Urge que alguien haga lo pertinente para mantener nuestra historia en pie, para recordarle a las nuevas generaciones dónde fue fusilado Agustín de Iturbide.

Para recordarles también dónde fue capital y sede de los poderes públicos de aquel tiempo.

Viejo Padilla tiene historia y nadie debe destruirla.

El edificio y ruinas deben ser resguardados por autoridades competentes, pues la gente, lamentablemente en su ignorancia, seguirán haciendo más daño, de eso no hay duda.

La naturaleza destructiva vibra por todo el país. ¿A poco no?

Por mi parte… ¡Es cuanto!