¿Hasta cuándo?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Poco se escucha de la posibilidad, pero jamás podemos prevenir o adivinar, de la llegada de un gran huracán al Golfo de México.

Hoy poco a poco en las redes sociales ubican el primer sistema tropical, uno con gran potencial para desarrollo y, según varios modelos comparativos, este nuevo sistema estaría llegando al Golfo entre los días 19 y 20 de mayo.

Debemos ser ejemplo en prevención, tenemos mucha experiencia acumulada desde aquellos días en que Tampico centro quedó totalmente inundado; fue en 1955, la gente salió de sus casas en lanchas, el enorme Río Pánuco se salía de su cauce desde 20 kilómetros aguas altas, igualmente, todo el sistema lagunario del Río Guayalejo (Tamesí).

Las imágenes hablan de zona de desastre y son parte de la enseñanza que estos fenómenos dejan al paso de los años en Tamaulipas.

La mayoría de la ciudadanía sabe cómo actuar, sin embargo, la gente joven no ubica en su memoria vientos huracanados y el desprendimiento de techos, caída de bardas, letreros espectaculares, cosas que pasan al paso de estos meteoros de agua y viento.

Tenemos fe en que las alarmas están en su respectivo lugar y dando el puntual seguimiento, en el desarrollo de cualquier perturbación tropical, en la zona del Mar Caribe.

Lo que pasó en Acapulco hace apenas unos meses queda en la experiencia negativa, de cómo no se debe actuar ante la llegada de un fenómeno meteorológico.

Que esto no se repita, jamás, la población está conectada a teléfonos portátiles, la información debe fluir al momento, para que la ciudadanía evite lugares que pongan en riesgo su integridad.

Avisados están.

Verdad, Belleza y Probidad…

Que tiempos aquellos cuando de estudiantes salimos a defender nuestro derecho a manifestarnos, a defender una sede alterna para tomar clases, y seguir nuestro programa sin usar las aulas oficiales, que estaban tomadas por otra directiva y otro grupo de estudiantes; libertad en todo su esplendor.

En un país libre así son las cosas, la política es así y las cosas pasan porque así tiene que ser.

La razón llegó a los acuerdos y ambas sedes rescatamos el semestre escolar, regresando al campus universitario con un nuevo director al frente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales… Qué tiempos.

Eran tiempos del Musical UAT, eran tiempos de Otro rollo, eran tiempos de Tío Pancho’s, eran tiempos de tranquilidad y paz social, así eran aquellos tiempos, almorzábamos con 20-30 pesos, sobradamente.

Regresando al presente, ubicamos la llegada del equipo de futbol Correcaminos a tierras tamaulipecas, fueron muestras de felicidad y júbilo las que se pueden ubicar en las imágenes con trofeo en mano, después de ganar el campeonato.

Todos los integrantes del equipo y cuerpo técnico fueron recibidos y felicitados personalmente por el maestro Dámaso Anaya Alvarado, rector de la máxima casa de estudios.

Son de esas notas que valen mucho la pena, el deporte es prioridad para el buen desarrollo en la población estudiantil, son trofeos que engrandecen las vitrinas de la máxima casa de estudios y le demuestran a todos los chavos que sí se pueden hacer las cosas, que sí se puede llegar al éxito.

De eso se trata, de celebrar juntos un campeonato bien merecido y bien trabajado; éxito para el próximo torneo, sería extraordinario un bicampeonato. ¡Sí señor!

¿Ya se repoblaron las presas?

Apenas hace un año la mayoría de las presas, lagunas, esteros y embalses de agua dulce, además de todo el Sistema Lagunario, en la zona sur, llegaron al mínimo de su capacidad de almacenamiento.

Sólo por poner el ejemplo del sur, el Sistema Lagunario llegó a estar a sólo uno por ciento de su capacidad de llenado.

En la presa Vicente Guerrero llegamos al siete por ciento, en todas las presas del estado el panorama fue idéntico, algunas se secaron en su totalidad y la pregunta obligada es:

¿Cuántos alevines han sembrado en Tamaulipas para repoblar todo eso que se perdió, apenas el año pasado?

La Secretaría de Pesca no da señales, no sabemos si hay o no secretario, si hay o no personal operativo, si hay o no sueldos cada 15 días, y compes cada día último, si hay o no crías, reproductores y todo lo necesario en los centros acuícolas, es más, para acabar pronto… no sabemos si hay o no hay centros acuícolas.

Hace falta mucha información, sería bueno saber si las especies como mojarra, bagre o lobina se están recuperando de manera natural, después de la llegada de las lluvias de la tormenta “Alberto” o qué onda con pesca.

La ciudadanía quiere saber cómo la Secretaría de Pesca está colaborando con la naturaleza para recuperar más rápido cada una de esas especies, y algunas otras que también se perdieron con aquella terrible sequía.

¿Cuánto presupuesto tiene una secretaría completa, así como lo es, la de Pesca en Tamaulipas?

¿Cuánto cuesta mantener cada centro acuícola, cuántas especies hay en stock de reproductores, cuántas crías se producen cada año y dónde se siembran esos alevines?

Son preguntas muy básicas, sólo para informar a la ciudadanía el trabajo que se hace todos los días para recuperar las especies de interés ciudadano, de interés social, de interés turístico y hasta comercial.

Ahí queda, como una consulta ciudadana.

Por mi parte… ¡Es cuanto!