Guillermo Salazar Hagelsieb
¿Qué se visualiza a corto plazo en cuanto a la recolección de basura en la capital tamaulipeca?
Miles de toneladas de basura se acumulan semanalmente en las principales ciudades de nuestro estado, es algo natural pues los desechos que generan diariamente las familias tamaulipecas tienen que ir a parar a algún lado.
La capital tamaulipeca no es la excepción; observamos camiones recolectores nuevos y algunas unidades de administraciones pasadas, que se pudieron reparar… Bien por eso.
Pero el problema va más allá de recolectar la basura en las calles de la ciuda porque… ¿A dónde va la basura?
Como muchos saben, va a dar al basurero municipal, que por cierto hoy está rebasado en un 300 por ciento; es un problema de hace cinco años y a donde, además, siguen llevando basura todos los días.
¿Por qué no pasar a una nueva etapa más acorde al año que estamos viviendo? Qué diferente sería que toda esa basura que hoy está de más en el basurero, junto a la que se recolecta diariamente, fuera utilizada para generar energía.
¿Por qué no clasificar esa basura y hacer bloques para construir obra pública?, sólo por mencionar un claro ejemplo,
Hay trabajos de investigación muy importantes en la Facultad de Arquitectura de la UAT, en referencia a la construcción de casas con materiales reciclados.
Un claro ejemplo es el plástico de las botellas de refrescos y las llantas o neumáticos que cumplieron su ciclo de vida útil y son llevados al basurero.
Además está el caso de la basura inorgánica, esa que se puede ir poniendo en un bote de plástico grande en cada hogar para fabricar abono de la más alta calidad, alimento premium para plantas y pastos en las plazas públicas y en jardines particulares, según sea el caso.
Estamos viviendo una etapa grande, tecnológicamente, y además con inteligencia artificial. ¿Por qué seguir manejando los desechos en Tamaulipas como en la “prehistoria” de hace 50 años?
¿En verdad falta creatividad y talento para dar solución de fondo a este añejo problema?
Ojalá y pronto los responsables de esta bomba de tiempo hagan lo que corresponde, por el bien de nuestras futuras generaciones, por el bien del medio ambiente, por salud, para que mejor se entienda.
Por mi parte… ¡¡Es cuanto!!
