Fue un buen partido

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Después de un primer partido sin ton ni son, donde por su calidad de visitante Toluca regresó al estadio «Nemesio Diez» con un valioso punto que marcaba una pequeña diferencia, el partido siguió igual, cerrado, con dos sistemas defensivos muy ordenados, y un medio campo lleno de toques, atrás y adelante, pero hay que decirlo, sin poder armar una jugada que llegara a las porterías.

América después de varios rebotes logró colarse al área de los Diablos, cruzando un buen disparo al ras del pasto, con destino en el poste, y salió de manera lateral a poste contrario, rumbo a control defensivo y después a tiro de esquina.

Se salvó el Toluca de la única jugada clara americanista en el primer tiempo, ojo, la llegada fue producto de varios rebotes y malos toques por parte del equipo choricero; en fin, el segundo tempo fue para el Toluca, con un Alexis Vega inspirado y un equipo bien aceitado.

El arbitraje fue, probablemente, el mejor partido en la carrera de Ramos Palazuelos, acompañado por una excelente dupla en las banderas, aplicando como debe ser, la equidad de género, con igualdad de calidad, se tiene que decir.

Ganó el fútbol, ganó el juego limpio, ganó la razón, y ganó quien más méritos así demostró en la cancha, como debe de ser, como debería de ser siempre, ganó la afición.

Despilfarro oficial…

En toda administración debería ser prioridad encontrar una razón de peso que haga en cada una de sus dependencias públicas organismos que brinden un servicio a la sociedad, para eso están cada una de esas oficinas.

Me refiero a toda aquella oficina que recibe un financiamiento público, todas por igual; ojo, en la medida de su relevancia, son dependencias que deben estar ligadas en su naturaleza y lógica, a las relaciones públicas y comunicación con la sociedad, cada dependencia debe indicar su actuar, en el desarrollo de la vida pública, pues son financiadas por la sociedad, vía impuestos.

Lamentablemente es común encontrar silencio y opacidad en ciertos casos, hay algunas dependencias que nadan «de a muertito», sin resultados, sin información, sin datos.

Ahí tienen el área de jóvenes, el de las mujeres, caray, son dependencias creadas con un objetivo muy claro y noble, pero nos hace falta saber mucha información, programas, proyectos, visión, las historias de éxito,

El Itjuve, ¿qué hace?, ¿cuántos jóvenes se atienden diariamente en oficinas centrales?, ¿qué peticiones hacen los jóvenes? En base a esas peticiones y retroalimentación con los jóvenes tamaulipecos que visitan el instituto, ¿qué programas han implementado?, ¿qué ideas nuevas tienen para el próximo año?

Ojalá pudiéramos saber la agenda, logros y programas que maneja allá en su trinchera doña Citlali Hernández, hay mucho ruido y honestamente son muy pocas nueces; ojalá pronto informen algo de su quehacer diario, en beneficio de las damas mexicanas, ahora con el escándalo de Cuauhtémoc Blanco hicieron «Mutis» y prefirieron en su actuar ponerse del lado del presunto victimario.

Está demás decirlo, pero todas las dependencias públicas deberían retroalimentarse de la gente que las visita, es muy importante, por no decir «lo más».

El día que eso pase las cosas van a cambiar y mejorar, algunas veces en bueno utilizar la lógica, y dejar un poquito afuera esas políticas de «puertas cerradas», que nada bueno le dejan a la sociedad, nada más se ocupa echarle tantita carnita al asador y los frijolitos charros como quiera los hacemos en una hora.

Por mi parte… ¡Es cuanto!