GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Desde hace décadas, el Ministerio de Agricultura y los productores brasileños se han enfocado a mejorar año con año el hato ganadero más grande del continente americano; por su situación geográfica, Brasil fue la puerta continental para la llegada de los primeros individuos índicos a principios del siglo XIX, de hecho ahí nace el cebú indubrasil, un ganado diseñado en fincas brasileñas, particulares, involucrando en su trabajo genético a instituciones educativas.
Ojo, después del indubrasil nace en usa el brahman, igualmente producto de cruzamientos controlados, de varios cebús puros; cabe destacar que en ambos casos (cebú indubrasil y cebú brahman) el cebú nelore está presente.
El ganado nelore es un cebú puro especializado en producción de carne, así que no podía quedar fuera de esos cebús sintéticos.
Pero en la composición genética del ganado cebú indubrasil están presentes los cebús nelore, guzerat y gyr.
En el brahman están presentes el nelore, el guzerat y un pequeño porcentaje de la raza hereford, ya que los primeros cruzamientos se hicieron sobre vacas hereford en Texas, por eso algunas líneas viejas de toros brahman tienen la cara blanca, o más clara en la tonalidad de color, como el caso del “toro manso», un ícono de la industria del brahman americano, y cuyo linaje perdura en muchas líneas genéticas modernas.
El brahman tiene mejor temperamento que otros cebús pero aun así, ojo, el brahman sigue siendo un cebú, igual de impredecible; son animales más temperamentales a la hora de manejarlos en un corral, sobre todo cuando tocan vacunas y evaluación.
Las razas cebú que llegaron a principios del siglo XIX a Brasil fueron:
- Cebú nelore, especializado en carne.
- Cebú guzerat, doble propósito (carne y leche).
- Cebú gyr, especializado en leche.
- En la actualidad hay muchas más.
Un dato extra…
Es prudente destacar que en el caso del cebú brahman rojo es una variante del brahman gris original, al cual, de manera controlada, le agregaron un porcentaje de sangre gyr, para darle el color rojo, por eso es muy notorio en el brahman rojo ver que tienen las orejas más grandes, que en el caso del brahman gris; todo está en la genética, para efectos funcionales el brahman rojo o gris funcionan igual, pero son de diferente color.
El ganado cebú fue utilizado en EU en los años 20 y 30 para hibridar razas europeas de pelo largo, inadaptadas naturalmente al trópico norteamericano; así ahí, específicamente en Texas, nace la idea de las razas sintéticas.
Hay varios ejemplos de esta fusión única entre bostaurus y bos indicus:
- Del angus/cebú nace el brangus.
- Del charolais/cebú el charbray
- Del hereford/cebú el braford
- Del shorthon/cebú el Santa Gertrudis
- Del limousine/cebú el bramousine
Hay muchos casos de trabajos genéticos exitosos, con la misma base en animales 5/8 europeo, por 3/8 cebú, ya que tienen buen vigor híbrido y funcionan mejor que las razas puras que los conforman, sobre todo en ambientes tropicales, son razas diseñadas para vivir en lugares húmedos, secos y de extremo calor, así son los sintéticos, para eso fueron pensados, diseñados.
Cuando una estrella se va…
Cuando una estrella se va es por que brilla más que nunca, es porque así estaba escrito, aún desde antes de iniciar con aquel primer brillo.
Cuando una estrella brilla ilumina con esa luz todo lo que la rodea, todo lo que está siempre en su lugar, incluso hasta cosas que no lo están.
Las estrellas son así, brillantes y arrebatadas, grandes y pequeñas al mismo tiempo, no importa, pues siempre seguirán siendo estrellas, y tendrán esa luz que se refleja en otras estrellas.
Cuando una estrella se va no deja un vacío, pues brillaron tanto en ese momento que dejarán una estela de luz enorme, por donde alguna vez caminaron.
Y con el tiempo llegué a una conclusión: que las estrellas nunca se van del todo, pues ese pequeño brillo siempre estará ahí presente, hasta el último momento, incluso después.
Cada estrella es diferente, única e irrepetible, afortunadamente, así como debe de ser, como debe de seguir siendo.
Por mi parte… ¡Es cuanto!
