ANGEL CAMACHO
- En vacaciones aumentan los accidentes; reconocer el trabajo del CRUM también salva vidas
Cada periodo vacacional trae consigo una mezcla de alegría, descanso y convivencia familiar, pero también un incremento importante en los accidentes carreteros, percances en el hogar, ahogamientos, golpes de calor y otras emergencias que ponen en riesgo la vida de cientos de personas. El aumento en la movilidad, los viajes por carretera y las actividades recreativas hacen que los servicios de emergencia trabajen bajo una mayor presión.
En Tamaulipas las vacaciones representan un reto para las instituciones de salud y protección civil. Las carreteras registran un mayor flujo vehicular, mientras que playas, ríos, balnearios y centros turísticos concentran a miles de visitantes. A ello se suman factores como el exceso de velocidad, la distracción al conducir, el consumo de alcohol, el cansancio y la falta de medidas básicas de prevención, circunstancias que incrementan el riesgo de sufrir un accidente.
Ante este panorama es importante reconocer la labor que realiza el Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) de Tamaulipas, una institución que opera las 24 horas del día coordinando la atención prehospitalaria y el traslado oportuno de pacientes hacia las unidades médicas con la capacidad resolutiva adecuada.
La rapidez con la que el CRUM responde a una llamada de emergencia puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Detrás de cada ambulancia despachada existe un equipo de médicos reguladores, paramédicos, operadores y personal de coordinación que analiza cada caso para enviar los recursos necesarios y garantizar que el paciente reciba atención en el menor tiempo posible.
Durante los periodos vacacionales, cuando la demanda de los servicios de emergencia aumenta considerablemente, el trabajo coordinado entre el CRUM, Protección Civil, Cruz Roja, Guardia Estatal, Guardia Nacional, corporaciones municipales y hospitales permite ofrecer una respuesta eficiente ante accidentes de tránsito, lesiones, enfermedades súbitas y otros eventos que requieren atención inmediata.
Sin embargo, la mejor emergencia siempre será la que logra prevenirse. La ciudadanía también desempeña un papel fundamental para disminuir el número de accidentes. Respetar los límites de velocidad, utilizar el cinturón de seguridad, evitar conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias que alteren el estado de alerta, no utilizar el teléfono celular mientras se maneja, revisar las condiciones mecánicas del vehículo antes de salir y mantener una adecuada hidratación durante los viajes son medidas sencillas que pueden evitar tragedias.
También es importante supervisar permanentemente a niñas y niños cuando se encuentren cerca de cuerpos de agua, utilizar chalecos salvavidas cuando sea necesario y proteger a los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas de las altas temperaturas que caracterizan esta temporada.
Cada accidente evitado representa una familia que regresa completa a casa. Y cuando una emergencia ocurre, contar con un sistema como el CRUM de Tamaulipas, preparado para coordinar una atención rápida, eficiente y oportuna, brinda una mayor posibilidad de salvar vidas y reducir las secuelas de quienes resultan lesionados.
En estas vacaciones disfrutemos con responsabilidad. La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar accidentes, mientras que el compromiso y profesionalismo del personal del CRUM continúan siendo un pilar fundamental para proteger la salud y la vida de las y los tamaulipecos y de quienes visitan nuestro estado.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
