GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Tamaulipas, al igual que otros estados ubicados privilegiadamente, forma parte del trópico mexicano, son lugares de abundante calor, sol, insectos y se usan razas de ganado adaptadas a este entorno, por un lado tan bondadoso y, por otro, tan difícil al mismo tiempo, sin perder de vista que el Trópico de Cáncer atraviesa nuestro estado.
Apenas saliendo por la carretera vieja al Mante, rumbo a Llera, ahí está ubicada una esfera grande, donde indica el trazo de esa línea imaginaria, la cual rodea por completo el globo terráqueo.
No es lo mismo hacer ganadería en la Sierra de Tamaulipas, en la de Jaumave, la de Abasolo o en la de Maratines, allá en Soto la Marina.
Todo terreno tamaulipeco, dependiendo su ubicación, tiene su propio microclima y, por ejemplo, una raza de ganado que funciona en un entorno como Xicoténcatl, es probable que no pueda adaptarse al trópico seco, allá en el Altiplano tamaulipeco.
Por ejemplo en el municipio de Miquihuana por eso se usan con regularidad únicamente razas de ganado, que demuestran año con año resultados positivos para las ganaderías comerciales.
Me refiero a esos ranchos que producen becerros para vender al destete, de siete a nueve meses, directo de la teta al comprador o a la subasta, ojo, así como lo hacen la mayoría de los criadores comerciales en Tamaulipas.
La generalidad del ganado tamaulipeco es mediana, buscando razas que demuestren calidad de carne, marmoleo y muchos kilos, gracias al valor maternal y en la calidad de leche en las vacas de cría, de esto resultan los kilos de becerro; se busca ganado con facilidad al parto, indispensable.
No funcionan como una «varita mágica»
Las razas de pedigree son razas complementarias, el valor maternal ya está dentro de todo hato de vacas comerciales, los toros finos no solucionan nada, sólo dejan fenotipo, color.
La clave de todo está en el valor maternal dentro del hato comercial y la selección año con año, basado en los mejores destetes, y al mismo tiempo por la condición corporal en el grupo de vacas destetadas, es una regla no escrita de quienes viven en el rancho.
Quien no utiliza el valor maternal en un hato de ganado comercial está destinado al fracaso, lo genético es muy diferente a los números y estadística anual, de ahí vive un hato comercial.
Por otra parte, en un hato basado en toros grandotes y vacas «finas», bonitas, gordas en base a alimento en el pesebre, no jala, así lamentablemente es como crían la mayoría de los pedigreestas en el presente.
Lamentablemente, respetables lectores, eso no es genética, no hay valores numéricos positivos, en un mundo con enfoque comercial, jamás.
Los ganaderos «de banqueta» o «de café» lamentablemente son muchos, son de esos cuates que no se llenan los zapatos de tierra o estiércol en el corral, en cambio quien si vive ahí, en el corral, busca, ojo, dentro de las mismas razas, otro tipo de animal como semental, animales funcionales, sin importar papeles o nombres.
Son generalmente toritos sementales de talla mediana y se seleccionan genéticamente para que den becerros livianos al parto, con esa simple formula ganadera se llega a Roma.
¿Cuáles son las razas bovinas más comunes en Tamaulipas? Son cruzadas de cebú, lo cual quiere decir que tienen rasgos cebuinos en su conformación, por ejemplo el Simbrah es Simental con Cebú.
El Brangus es Angus con Cebú; el Beefmaster, es cruza de cebú con Hereford y Shorthon; el Charbray es Charolais con cebú.
Así, con estas razas, podríamos ubicar el 80 por ciento de la ganadería comercial en el hato comercial tamaulipeco, todo el ganado tamaulipeco está cruzado de una de esas razas antes mencionadas, todo tiene piquete de Cebú, para aguantar las garrapatas y moscas del trópico y su entorno.
Hay lugares en Tamaulipas donde históricamente tienen medalla de oro en la aseguradora ganadera, ahí los sementales del programa «Ganado Mejor» no resisten el entorno y su rudeza, mueren en el periodo de adaptación a su nuevo rancho.
Cuando algo no funciona bien se tienen que cambiar algunas cosas, porque de no hacerlo el estancamiento de la actividad ganadera seguirá igual o peor que hoy.
Aquí en Tamaulipas, cada mes se deberían hacer talleres ganaderos, invitar a los productores, para retroalimentar las políticas públicas por parte del Municipio, Estado y Federación.
Foros y talleres en donde se hable del enfoque ganadero que usaron leyendas dentro de la industria ganadera comercial, como el señor Tom Lasater (+), ganadero texano fundador de la raza Beefmaster, hace prácticamente cien años.
Los hatos comerciales no requieren de hipopótamos disfrazados de toros, con papeles llenos de datos y números falsos, hechos en el pesebre, como lo hacen la mayoría de los pedigreestas hoy.
No señor, la ganadería comercial ocupa cambios significativos, para que la actividad sea más rentable para todos, sin beneficiar únicamente las cúpulas del gremio ganadero, así de fácil, así de simple. Por mi parte… ¡Es cuanto!
