Bien por la segunda línea

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Después de ver los primeros metros de trabajo, realizados por las enormes excavadoras sobre el trazo que llevará la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, desde la emblemática presa Vicente Guerrero, allá por la zona de Casas, Tamaulipas, esta semana se dejaron ver dos imponentes grúas.

Estas grúas que se colocan sobre la carpeta asfáltica de la carretera al aeropuerto, cubriendo más de la mitad de la carretera, por lo que los automovilistas que usen esa ruta deben tener extremas precauciones.

En estos días ahí bajando los enormes tubos, de sus respectivos camiones de carga, maniobra que es delicada pues cada tubo debe ser cuidadosamente sacado de su tráiler y lentamente depositado a la orilla de la carretera, por el lado norte de la misma.

Cada tubo será unido por profesionales en soldadura hidráulica de alta presión y formarán el ducto por donde circularán decenas de miles de litros de agua dulce cada hora, con el fin de complementar la demanda ciudadana en la capital.

Se tiene que decir, da gusto ver que por esa zona siguen los trabajos referentes a la magna obra.

Sin embargo todo lo bueno también tiene lado «B», en la capital desde hace décadas se fuga entre el 40 y 50 por ciento del agua potable que llega a las redes de distribución, ¿Entonces?, no se entiende atender primero el número dos, para después iniciar con el número uno.

Las prioridades se marcan por números, de menor a mayor, la rehabilitación en la red capitalina es por mucho la prioridad para el interés social.

¿De qué sirve tanta agua en los pozos de la zona norte, en La Peñita y en el actual acueducto cuando se fuga esa cantidad de agua abajo de nuestros pies, además del peligro que eso representa cuando de socavones se trata.

Ya empezaron con la segunda etapa del acueducto, bien, hay que programar a la de ya la rehabilitación de la red de distribución capitalina; es prioridad de prioridades para el 2026.

No podemos seguir con el daño ecológico, extrayendo más agua de la que realmente se ocupa en la capital, no podemos normalizar las fugas, eso sería en contra de la misma naturaleza, gastar más agua de la que se requiere, nada más por negligencia oficial.

Entonces, lo que la ciudadanía esperaría de las autoridades es que a la par de la conclusión de la segunda línea del acueducto se debe realizar, y concluir, la rehabilitación en la red de distribución capitalina, ni más ni menos.

Cuando el cuerpo cobra factura

Parece que fue ayer cuando ,niños allá en tiempos de primaria, jugábamos futbol en la calle, además usando como porterías dos piedras o ladrillos; la imaginación era suficiente, no había raspón, moretón, incluso virus que pudiera detener una cascarita con la banda de la calle, todo era felicidad y nada dolía, aún después de varias retas, raspones, zancadillas, chipotes en aquellas «retas» interminables.

Pasó el tiempo y llegó la época de secundaria y preparatoria, fiestas, desveladas, primeras borracheras y cigarros reglamentarios, aun así nada dolía, el cuerpo fuerte y sano ganaban, en la mañana parecía que aún sin dormir, o con un par de horas, era suficiente, no pasaba absolutamente nada, fresco como lechuga y más que puesto para la siguiente reunión, carne asada y anexas.

Pasó el tiempo y llegó la época universitaria, las reuniones se volvieron más selectivas, el deporte fue quedando atrás y empezó la etapa más cargada al arte, al canto, las borracheras eran igual, pero en ese momento, ya escoges si quieres cerveza clara, lager, obscura o light, igual las desveladas no afectan mucho, pero en esos años se aprende a conocer una cruda, en toda la extensión de la palabra.

Saliendo de la etapa de la Uni, para muchos llega la etapa Godin, aparecen tus primeras quincenas y te quieres acabar el mundo en ese mismo diciembre, con tu primer aguinaldo en la mano, sin deudas y sin compromiso alguno.

Ahí las reuniones cambian, intentas mantener tu grupo de amigos de la universidad, pero más pronto de lo que llega el tiempo nos alcanza, y cada quien empieza a tomar su propio camino, es algo normal, natural, pero en ese momento nadie te lo dice, solamente pasa frente a ti.

Las reuniones cambian muy al estilo Godin, las desveladas son muy notorias, es ahí cuando empiezan los primeros signos de desgaste físico, las crudas son épicas, los huesos y golpes viejos empiezan a recordarte, sobre todo cada vez que cambia el clima, y sin mirar atrás ya pasas de los 40.

De los 40 a los 50 empiezas a valorar más el tiempo en familia, a quedarte en casa, ya no buscas pretextos para jugar una cascarita de futbol, es mucho mejor ir de pesca, practicar senderismo, fotografía, y de chaleco, prender el carbón y asar una carnita, un pollo, una salchicha o las tres cosas, indispensable un pico de gallo, preferentemente con cuadros de aguacate, unas quesadillas y respectivos frijolitos charros. La bebida cambia, aparecen los refrescos de sabor o light.

En lugar de comprar un 24 de cebadas nada más compras un six y no te las acabas, sobre todo ya cuando andas sobre el tostón, por favor, no se ría usted amable lector.

Después de los 50 es común tener dolores crónicos en alguna zona del cuerpo.

Ojo, la espalda y rodillas llevan la delantera en las encuestas.

Las manos ya no se aferran bien a las cosas, se puede caer un vaso, o un plato, no es culpa de nadie, es el tiempo.

Por las mañanas es común sentir algún tipo de molestia o dolor, pero aun así te levantas de la cama, no hay otra opción.

Aunque en algunos, o en muchos casos, a esa edad el momento Godin ya pasó, no es regla. Algunos siguen, también se vale, sin embargo las actividades laborales cambian.

Los independientes, por lo general, se acomodan más con rumbo a un emprendimiento personal o familiar, también al campo, a la gastronomía, a la industria o el comercio.

En resumidas cuentas, con la edad a cuestas es preferible invertir el tiempo en cosas personales y no en las cosas de alguien más, el reloj biológico dice que ya no tienes edad ni perfil Godin.

Las prioridades generalmente cambian, y cambian para bien, pues el tiempo sigue y nada lo detendrá, incluso después del mañana, seguirá.

Ya para cerrar con broche de oro, quiero compartirles que hay un perfil escondido, dentro de todos los antes descritos,

Es el perfil emprendedor precoz, son casos únicos que se brincan muchas etapas, nacen antes de la edad adulta, no se les ve mucho en fiestas, no les gusta perder el tiempo, dedican su tiempo, dinero y esfuerzo a ese emprendimiento, incluso a varios emprendimientos al mismo tiempo,  por lo general ese individuo no tiene edad para jubilación, probablemente jamás va a jubilarse, se dice que ese perfil está en peligro de extinción.

Por mi parte… ¡Es cuanto!