ANGEL CAMACHO
El aumento de cirugías estéticas en menores de edad en México ha encendido las alertas entre autoridades sanitarias, colegios médicos y especialistas en salud mental, quienes advierten que estas prácticas representan un riesgo serio para el desarrollo físico y emocional de niños y adolescentes.
Aunque no existen cifras oficiales consolidadas a nivel nacional, médicos cirujanos plásticos reconocen que cada vez es más frecuente la solicitud de procedimientos estéticos en personas menores de 18 años, principalmente rinoplastias, liposucciones, aumento mamario y aplicación de rellenos, muchos de ellos realizados en clínicas privadas.
Redes sociales y la presión social
Especialistas señalan que la influencia de redes sociales como Instagram, TikTok y Snapchat ha tenido un impacto significativo en la percepción de la imagen corporal de adolescentes mexicanos.
La exposición constante a estereotipos de belleza, filtros digitales y contenido de influencers ha normalizado la idea de “corregir” el cuerpo mediante procedimientos quirúrgicos.
A ello se suma el acoso escolar, la presión social y la falta de educación emocional, factores que afectan directamente la autoestima de los menores y los llevan a buscar una solución inmediata a través de la cirugía estética.
Riesgos médicos en cuerpos en desarrollo
Médicos especialistas advierten que someter a un menor a una cirugía estética implica riesgos adicionales, ya que el cuerpo aún se encuentra en proceso de crecimiento y maduración.
Entre las principales complicaciones se encuentran infecciones, sangrados, problemas con la anestesia, cicatrices permanentes y resultados estéticos insatisfactorios que pueden requerir nuevas intervenciones.
Además, muchos procedimientos se realizan en establecimientos que no siempre cuentan con la certificación adecuada, lo que incrementa el riesgo de negligencia médica y pone en peligro la vida de los pacientes.
Impacto psicológico y emocional
Desde el ámbito de la salud mental, psicólogos y psiquiatras alertan que estas intervenciones pueden reforzar problemas de autoestima y generar una dependencia a la validación externa.
En algunos casos, los menores desarrollan una percepción distorsionada de su cuerpo y una búsqueda constante de nuevos procedimientos para alcanzar una imagen ideal que nunca se logra.
Especialistas subrayan la importancia de una valoración psicológica previa, especialmente en adolescentes que solicitan cirugías por motivos estéticos y no reconstructivos.
Y el marco legal…
En México, el tema ha llegado al Congreso y a los congresos estatales. En los últimos años, diversas entidades han impulsado iniciativas para prohibir las cirugías estéticas en menores de edad, permitiéndolas únicamente en casos reconstructivos, por malformaciones congénitas, accidentes o problemas de salud debidamente justificados.
Algunos estados han aprobado reformas que establecen sanciones administrativas y penales para médicos o clínicas que realicen estos procedimientos sin justificación médica, especialmente tras casos que han derivado en complicaciones graves e incluso fallecimientos de menores.
Llamado a la prevención y responsabilidad
Especialistas coinciden en que el aumento de cirugías estéticas en menores debe atenderse desde una perspectiva integral, que incluya regulación estricta, supervisión de clínicas, educación en salud emocional y un papel activo de madres, padres y tutores en la toma de decisiones.
El fenómeno refleja un problema social más profundo: la presión por cumplir estándares de belleza cada vez más exigentes, que en México está impactando directamente en la salud y bienestar de niños y adolescentes.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
