Aplausos por los trabajos del acueducto, ¿pero?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Después de todo, la tan esperada obra hidráulica aterrizó en Tamaulipas, con la nueva línea del acueducto se beneficiará a cientos de miles de victorenses, sobre todo para cubrir la demanda en tiempos de estiaje.

Sería mucho más el aplauso si no estuvieran destruyendo lo que con tanto esfuerzo se construyó.

Así como lo lee usted amable lector, una demanda ciudadana que llegó después de décadas, en la última etapa del sexenio de Egidio, principalmente por temas de inseguridad.

Hablo nada más y nada menos del alumbrado público que va siguiendo por toda la ruta rumbo al aeropuerto; en ese mismo tiempo también se instaló alumbrado público en la salida a Matamoros, la salida a Monterrey, incluso la salida a Mante, allá por la carretera vieja, por ambos lados de cada carretera.

Hoy resulta que todo el lado norte de ese alumbrado en la carretera a Soto la Marina fue eliminado; ojo, postes, lámparas y todo el cableado, mismo que se instaló bajo tierra, y que además costó millones de pesos del erario público.

Así, sin más ni más, cada lámpara arrancada de raíz, con todo y bases de concreto de cada poste.

Son las cosas inexplicables que pasan únicamente en la administración pública, es «de locos» creer que se gastan millones para hacer algo bueno, en beneficio de la seguridad de la gente, para que después, sin remordimiento, alguien «de un plumazo» los mande destruir,  supuestamente por afectar «el trazo» por donde correrá el nuevo ducto.

¿Por qué así? ¿En verdad era imposible sembrar el nuevo tubo del ducto, del otro lado del acueducto actual?

Porque se tiene que decir, todavía es tiempo de parar «esa borrachera oficial» y afición por destruir bienes de interés público, sobra tiempo para corregir, aún lo pueden hacer.

Recapacitar es de gente grande e inteligente, hoy han comenzado a destruir el alumbrado que va del aeropuerto al entronque con la carretera a Zaragoza, lamentablemente ya tumbaron todas las bases y postes en ese tramo, ni modo, esas ya son historia, fácilmente conté más de 30 bases destruidas, además de postes y lámparas (lámparas muchas recién compradas, led).

Puedo estar equivocado, pero no queremos enterarnos que después de hacer el nuevo acueducto salgan con la ocurrencia de que tienen contemplado volver a poner otro alumbrado nuevo, esto sería la joya de la corona en cuanto a «incongruencia oficial» y despilfarro público.

Pregunta seria, para quienes toman ese tipo de decisiones: ¿Para qué destruir lo que ya está hecho? ¿Tiene algún sentido hacerlo?

Me imagino que ahora sin ese alumbrado habrá permanente vigilancia en ese tramo carretero, por parte de los cuerpos de seguridad, sería lo correcto dentro de lo incorrecto antes expuesto.

No quiero recordarles la cantidad de eventos lamentables que han hecho presencia los últimos años, precisamente en esa ruta, desde Ciudad Victoria hasta Villa de Casas.

La ciudadanía y el interés social piden una explicación, y tiene que ser una muy buena, pues no existe justificación para destruir una obra propiedad de todos los tamaulipecos, sin preguntar, sin consultar absolutamente nada ni a nadie.

No se puede tirar a la basura algo que es funcional, además fundamental para la seguridad de la ciudadanía, no encuentro justificación válida ante tan brillante decisión oficial.

Dijeron en el rancho: «tal parece que vamos como los cangrejos… pa’ atrás».

Cambios en el gabinete estatal

De última hora se presentaron movimientos en el gabinete estatal, Jesús Lavín Verástegui causa baja voluntaria en la Secretaría de Finanzas del Estado.

Lavín es profesionista, originario de Xicoténcatl, Tamaulipas, catedrático universitario, exdirector de la Facultad de Comercio en la UAT Victoria, dentro de su perfil.

Vale decirlo, es de toda la confianza del gobernador Villarreal Anaya, está demás decirlo pero se avecinan tiempos electorales, están a la vuelta de la esquina, y Lavín Verástegui es una de las cartas más fuertes para recuperar la alcaldía, en aquella zona cañera.

Desde hace varios lustros esa Presidencia Municipal está en manos del grupo de «Los Trucos», César y Vicente Verástegui Ostos, curiosamente son primos, los hermanos y el exsecretario de Finanzas tamaulipeco Lavín Verástegui.

Veremos cómo se acomodan las cosas en el calendario electoral local, se empiezan a mover las piezas del ajedrez político distrital y municipal.

Reconocimiento al personal médico del ISSSTE Victoria

Nos tocó de primera mano ver la atención que brinda el personal médico, enfermeras, camilleros y personal operativo, dentro de las instalaciones del hospital del ISSSTE, aquí en Ciudad Victoria.

Son un equipo lleno de entusiasmo y calidad humana, dentro de las cosas que pude enterarme ahí mismo, es de la historia del señor Ernesto Cárdenas Sánchez.

El señor Ernesto está hospitalizado ahí mismo, lamentablemente se encuentra en total abandono por parte de sus familiares en la clínica del ISSSTE.

Todo esto desde hace más de 40 días, así, sin remordimiento alguno, lo dejaron en el área de urgencias, y hasta hoy no han regresado a preguntar por él, a saber si está bien o si requiere pañales, jabón o shampoo.

Desde hace días, el señor Ernesto ya está en estatus de «alta» médica, pero nadie en su familia se ha dignado a pasar por él, a responsabilizarse, pues está en cama y requiere de ayuda para poder moverse; además, asegura que su familia cobra su pensión y tiene tiempo que no ve un peso de ella.

Afortunadamente los camilleros, enfermeras y enfermeros lo siguen atendiendo, se han encariñado con él, incluso se cooperan y le compran sus pañales, además de artículos para su aseo personal, aplausos para ellos, con acciones así, demuestran su calidad humana, a la hora que se presentan casos como estos, donde los consanguíneos se desentienden de los adultos mayores.

Ojalá el personal del DIF municipal o estatal, de la Casa del Adulto Mayor y los de Bienestar Social pudieran conocer más el caso y atenderlo.

Todos pueden ayudar mucho a don Ernesto para que pueda recuperar su apoyo bimestral, como adulto mayor, no se vale que quienes lo tienen abandonado (su familia), sigan haciendo mal uso de un recurso.

Ahí quedó el aplauso y reconocimiento para el personal del hospital del ISSSTE Victoria, y para toda la institución en Tamaulipas, es reconfortante saber que aún quedan servidores públicos ejemplares, auténticos, que aman su trabajo, su profesión, y sobre todo el cuidado, el trato digno que le brindan a todos sus pacientes, enhorabuena.

Por mi parte… ¡Es cuanto!