Similitudes entre revoluciones de AL y “la transformación azteca”

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

A ciencia cierta son exactamente lo mismo, llegaron con el discurso de «primero el pueblo», «primero los pobres», «la igualdad» y «la justicia social». Bien.

En Cuba después de la llegada del comandante Fidel todo el poder se concentró en un solo hombre; ojo, todos los recursos naturales, como son el agua dulce, recursos maderables, minerales, tierras, fincas, haciendas, industrias,  ganadería, agricultura, pesca, todo se lo quitaron a «los ricos», eso sí, en nombre de la revolución.

La pregunta obligada es: ¿Quién se benefició, se beneficia y se seguirá beneficiando con ese discurso y con esas paradisíacas propiedades expropiadas?

¿Ya capich?

Otro ejemplo. En Venezuela, igualmente, fueron controlando todo, incluidos los poderes Legislativo y Judicial; después, en el segundo periodo de Chávez, expropiaron tooooodo lo que pudieron, utilizando el discurso favorito… «En nombre de la Revolución Bolivariana».

Ahí están los resultados a la vista en la historia latinoamericana del presente y, curiosamente, sólo unos cuantos se benefician de las mieles del poder.

Pero, igual que siempre, nada cambió; eso sí, aumentó el descaro, la poca vergüenza, la corrupción y, además, de carambola la delincuencia, con aplausos de sus enamorados fanáticos incluidos.

Una combinación muy tóxica y poco saludable para las finanzas de cualquier país; ahí están de ejemplo las escandalosas deudas en esas «democracias».

Es curioso, inexplicable, cómo hoy, aún en Cuba, Venezuela y Nicaragua, hay ciudadanos que por unas cuántas migajas del poder defienden lo indefendible, defienden a sus propios verdugos, aunque sean corruptos y hagan mal uso de los recursos públicos.

México aún tiene libertad de expresión, pero ya arrancaron con «su proyecto de nación», donde pretenden controlar todos los poderes para actuar sin control de nadie y «en nombre del pueblo».

¡Aguas! Definitivamente, leer historia hace mucho bien.

¿QUÉ SE VISLUMBRA?

Según expertos politólogos y financieros, todo apunta a un panorama difícil donde no habrá quién defienda, por ejemplo, su patrimonio, pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación estaría controlada por ellos mismos.

Igual que en Cuba, Venezuela y Nicaragua, la ciudadanía en México podría perder lo más valioso que existe en el mundo ideal: La libertad y la democracia.

Es escalofriante ver cómo avanza «la transformación», igual que en aquellas historias latinoamericanas, con el mismo discurso de igualdad y de primero los pobres, pero en beneficio sólo de unos cuantos.

¿Ya capich?

Pero bueno, «hoy todo está bien», lo bueno es que no endeudaron al país con siete billones de pesos más,  lo que es igual a siete Fobaproas juntos, y en sólo seis años transformadores.

Eso sí, con muchos aplausos y habrá más condecoraciones. Felicidades porque…

– El trenecito cuesta miles de millones de pesos al erario anualmente.

– Mexicana de Aviación otros miles de millones más, también anualmente.

– El AIFA miles de millones más, cada año.

Y así hay muchos ejemplos más de un gasto irracional, sólo para tenerlos funcionando, y recibir aplausos como por la refinería… ¡Bueeeeno!

LA REFLEXIÓN

Es fácil regalar, repartir, tirar y malgastar dinero público, y más hacerlo como lo hicieron siempre, con empresarios consentidos, del régimen del presente, pero eso sí, hablando pestes de un pasando corrupto (no se ría por favor), todo para purificar sus ideas de igualdad.

Qué feos modos, algún interés han de tener.

Bien. Nos queda aquella hermosa reflexión popular mexicana, misma que borra cualquier mancha en el presente.

«Al fin y al cabo, el PRI… robó más.»

Por mi parte… ¡Es cuanto!