DIEGO LÓPEZ BERNAL
Claro que es importante que el último de los funcionarios afines al exgobernador más reciente esté ahora mismo entregando la institución a quien el nuevo régimen ha elegido como sucesor. Hablar del Fiscal General de Justicia es de lo más relevante que puede haber en estos momentos.
Lo es, sobre todo, por el uso político de la institución en el sexenio de FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA, quien trajo a un “miembro distinguido” del calderonismo a hacerse cargo de la entonces Procuraduría General del Estado, y la lealtad de IRVING BARRIOS se prolongó hasta 2025, es decir, durante tres años más de haber terminado el sexenio panista.
Este contexto muestra la realidad de Tamaulipas en la que se necesitaba un combate directo y frontal a la delincuencia del fuero común, porque mientras los capos y sus grupos estaban totalmente fuera de control, los homicidas, secuestradores, estafadores, narcomenudistas y toda suerte de delincuentes de otro nivel, que le correspondía contener a la ahora FGJ, también actuaban a sus anchas.
Si no se combatía el delito denunciado las bandas delictivas de “baja monta” (en comparación con el crimen organizado) entonces tenía el camino libre para actuar, impactando a índices delictivos que rara vez presumen las autoridades: la poca efectividad de Fiscalía para detener a presuntos delincuentes y, por consiguiente, el desánimo de las víctimas para denunciar.
Así Tamaulipas registra la “cifra negra” más alta de todo el país, de acuerdo con organizaciones no gubernamentales. Este indicador es la estimación de los delitos que no se denuncian frente a los que llegan a ser del conocimiento de los agentes del Ministerio Público y es fiel reflejo de la desconfianza social en las autoridades.
En diez días IRVING BARRIOS terminará de entregar la FGJ, un literal elefante blanco que mostró astucia policial, sí, pero sólo para disuadir a las víctimas de interponer denuncias, ah, y también para maquillar las estadísticas que hicieran ver que todo mejoraba de maravilla en Tamaulipas, en materia de seguridad pública, con CABEZA DE VACA en el gobierno.
En una decena de días el peso de este lastre caerá en las manos de JESÚS EDUARDO GOVEA, elegido por el nuevo grupo político en el poder estatal para tomar las riendas de la Fiscalía General de Justicia del Estado, una apuesta para mejorar algo de lo peor dentro de la administración pública estatal.
Los pataleos panistas…
En medio de esta puesta en escena dentro del Foro Político, algunos miembros del Partido Acción Nacional, exfuncionarios para ser más precisos y cabecistas para terminar de dar señas, criticaron el perfil político del nuevo fiscal estatal, como si ellos no hubieran llenado las instituciones tamaulipecas de panistas, y no sólo de esta entidad, sino que guanajuatenses y de otras entidades fueron premiados por estos rumbos.
Y ¿sabe qué? A nadie espanta que en el Gobierno del Estado trabajen quienes tuvieron en el pasado reciente altas responsabilidades partidistas en el Movimiento de Regeneración Nacional, como tampoco causó estupor que en el sexenio pasado los panistas sacaran a patadas a los priistas, más bien eso fue festejado por las mayorías.
Hecho está…
El pataleo cabecista también es normal porque al irse su aliado michoacano de la FGJ pierde protección este clan, sobre todo tomando en cuenta que GOVEA OROZCO ha demostrado en la Fiscalía Anticorrupción que sabe cómo trabajar para hacer justicia tras el paso de muchos voraces panistas en el Gobierno estatal.
Ojalá también el nuevo Fiscal General recupere un poco de confianza ciudadana en la institución. ¿Cómo? Poniendo ante el Poder Judicial a tanto presunto delincuente que anda libre y que se presume causaron daño a miles de tamaulipecos en los años recientes; así lo dice el rezago en las carpetas de investigación.
En serio, no importa si las denuncias aumentan drásticamente al regresar la confianza de los tamaulipecos en la FGJ, por el contrario, sería un gran logro conocer un poco más de la realidad que vivimos a través de las estadísticas, una vez que dejen de maquillarlas, porque el reconocimiento del problema es el primer paso hacia un eficaz combate a la incidencia delictiva.
Claro que esto es posible; la apuesta del gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA está en GOVEA y cuenta con el voto de confianza de este simple y muchos espectadores más, porque hasta ahora la mayoría de las áreas de la administración pública estatal han dado buenos resultados, en algunas de hecho en un nivel excelente.
¿Por qué no habría de pasar en la Fiscalía?
