Un secreto bien guardado

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Después de muchos años, la ganadería tamaulipeca ha pasado de aquel ganado criollo careto, descendiente de aquellos enormes rebaños que se arreaban a caballo por semanas, desde Coahuila y Chihuahua, pasando por Nuevo León y Tamaulipas, con destino final en el puerto de Tampico.

Son historias de los abuelos que vivieron en su niñez la última etapa de ese tránsito de ganado criollo, antes de la llegada de los primeros cebús a México, a principios de siglo 19.

Lamentablemente a la llegada de los cebús, años después, también la fiebre aftosa terminó por sepultar aquel tesoro genético bovino en toda la zona norte del país, una tragedia para los ganaderos nacionales.

Sacrificaron todo el ganado para contener la llegada de esa enfermedad al país vecino en el norte; ojo, a cada productor afectado le pagaron su ganado, pero tristemente los rebaños completos de aquel ganado, enfermos o no, fueron sacrificados bajo las normas vigentes en aquellos días militares en el país, a metralleta limpia, todo dentro de fosas de gran profundidad y de gran tamaño, para después llenar todo aquello con abundante cal, cerrando o tapando cada fosa con esa misma tierra.

Por eso, todo ganado que llegó después a repoblar los hatos mexicanos afectados fueron razas cebuinas en su mayoría, por un tiempo la moda ganadera marcó el rumbo con cruzamientos como el suizo/cebú, para hacer quesos, y tener becerros pesados a la báscula como alcancía.

Con el tiempo, la actividad ganadera mayoritariamente se dedicó a producción de carne, traducido al idioma universal, producción de crías al destete.

El panorama cambió de manera repentina

Vale la pena decir que hoy la actividad ganadera marca tendencia, ya que los precios para venta de ganado en pie, para consumo nacional, repuntó, con precios que sobrepasan los 80-90 pesos para becerro, y 70-80 pesos para las becerritas.

Esto hace revivir la actividad en el campo regional y nacional, porque hace más rentable, en números, tomando como referencia los precios en los alimentos.

Un panorama con alimento caro y becerro barato definitivamente no hacen clic, pero hoy el alimento cuesta lo mismo y el becerro repuntó, haciendo en cada pequeño no mediano productor un buen match.

Hace apenas unos meses, antes del cierre de la frontera para todo ganado mexicano (tamaulipeco), el ganado para consumo nacional no era tan atractivo, financieramente hablando, y su demanda era cubierta por ganado pinto, suizo y sus cruzas con cebú.

 ¿Esto en qué beneficia? Bien, pues todo aquel ganado, que antes cruzaba la frontera para ser engordado allá, maquilado allá, para consumo de ellos, hoy será engordado acá, maquilado acá.

Esto significa un mejoramiento significativo en la calidad de carne mexicana, que está desde hoy en los anaqueles de las tiendas de autoservicio nacionales; ese ganado de gran calidad, con excelente mármol, está aquí, en cualquier supermercado o empacadora nacional.

Excelente decisión el fomentar la actividad para el consumo y la ganadería nacional, esto aún traerá enormes beneficios para el consumidor final, o sea para las familias mexicanas. ¡Enhorabuena!

Vino, se fue y caray… Nada que aplaudir

Después de escuchar a la dama más poderosa del país decir lo mismo que decían aquellos neoliberales del pasado, sin atender las causas reales, sin entender la magnitud del encargo que juró guardar y hacer guardar, con la manita levantada además.

Hacen exactamente lo mismo que antes como oposición criticaban, fue un evento más para engordarle el caldo al Poder Ejecutivo y para demostrar el músculo del oficialismo regional.

El escenario mostró un Polyforum sobrepasado en afluencia, además de muchos autobuses locales y forasteros al más puro estilo priista setentero.

Las cosas salieron bien, la organización estuvo bien y el pueblo bueno que utiliza la ruta que va del aeropuerto al Polyforum se los agradece con aplausos, ya que taparon baches que por años estuvieron ahí, invisibles hasta la llegada de la jefa.

Faltó en el informe decirle a la población que México hoy tiene ocho fobaproas más en deuda pública y que niños que aún no nacen ya tienen una deuda que cargar.

También le faltó tocar el tema de la austeridad y explicarle a la ciudadanía y al Interés Social por qué aún hoy el erario público sigue pagando 33 casas de gobierno, con helicópteros, jets, aviones, camionetas blindadas, servidumbre, escoltas, caray, todo un despilfarro ilimitado de recursos públicos, nada más para sentirse bien y a la «altura», para poder trabajar.

También le faltó a la dama informar a la ciudadanía cómo una carretera libre, como lo era el tramo Victoria-Jaumave hoy será de cuota.

Sin duda falta mucho por hacer para después poder levantar las manos y celebrar; está de más recordarle al oficialismo que en oficinas públicas se deben usar vehículos de trabajo, cuatro cilindros, para ahorrar combustible, esto desde la oficina más importante del país hasta la oficina de asuntos sin importancia en cualquier estado de la República.

Ni más ni menos y verán que siendo austeros todos, entonces sí les alcanza el gasto público y no tendrán que seguir ENDEUDANDO más a futuras generaciones de mexicanos,

Se tenía que decir… Y se dijo.

Por mi parte… ¡Es cuanto!