GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
¿Por qué utilizar el sentido común para la toma de decisiones a la hora del destete?
En ganado comercial muchas veces los criadores utilizan sus hatos como campo experimental, también se vale, es su rancho, su patrimonio y nadie más para hacer, o no, experimentos genéticos ilimitados.
Ojo, como dicen en el rancho, «echando malas aprende uno».
Efectivamente, y por eso mismo siempre es bueno compartir la experiencia propia y citar de dónde salió cada decisión.
La raza utilizada no importa, ese tema es «peccata minuta», pero cabe aclarar que siempre es bueno recomendar el uso de animales enfocados en habilidad maternal, funcionalidad y rusticidad, es indispensable usar genética de bajo peso al nacimiento, esa es la clave para que las vacas sean completamente independientes de cuidados extras, que significan más gastos, esos que generan pérdidas a la hora de los números.
También es indispensable nunca perder de vista que aún se esté trabajando como campo experimental, jamás se deben dejar de tomar en cuenta los números, el mismo rancho debe de financiar los experimentos genéticos.
«El mejor abono para una tierra son las huellas del dueño por todo el lugar».
Sin duda, en la ganadería moderna no se debe delegar la responsabilidad de todo a una sola persona, así sea de total confianza, al final del día no son sus vacas, no es su rancho, siempre hay que estar ahí para que las cosas se hagan mejor, para que aquella vaca alejada del grupo, dispersa, sea auxiliada.
Muchas veces. según los síntomas, puede ser tratada ahí mismo, con un solo piquete de medicamento o un tratamiento a mediano plazo.
Ojo, regularmente en un hato bien manejado no hay animales enfermos, también es común que esos casos aislados sean animales que no nacieron en el rancho; sin duda, la adaptación juega un papel prioritario, por eso mismo es la importancia de hacer usted mismo sus propios reemplazos para futuro.
Y si por algún motivo van a adquirir ganado para reemplazar, o incluso para iniciar en esta actividad ganadera, es bueno buscar animalitos en la misma zona de su rancho, o en lugares con garrapata y mosca, preferentemente en ranchos ubicados en zona costera; por ejemplo, aquí en Tamaulipas las mejores vaquillas y toretes, rústicos y adaptables a cualquier entorno son de la zona de Soto la Marina.
Bajo ninguna circunstancia se recomienda adquirir ganado criado en «zona limpia» de moscas y garrapatas.
Tener animales de zona limpia y manejarlos a ras de cancha, en agostaderos de verdad y sin los cuidados, baños y suplementos, sería inimaginable, impensable.
Nota importante: Para un ganadero comercial, estar bañando cada 14 días para combatir moscas y garrapatas sería financieramente incosteable, insostenible.
Insisto, por eso remarco la importancia de usar vacas nacidas del hato propio, para su campo experimental genético; ojo, no basta tener vacas correctas, grandes, bonitas, pero que en el tema de funcionalidad, bajo un manejo en agostaderos, no se preña con facilidad, fracasa y sufre para mantener buena condición corporal, se va, así sea hija de un toro «plus ultra».
Para mejor explicarme, los ganaderos comerciales debemos tener bien enfocado cuál es nuestra función.
Hay que producir becerros, cada año, y usar nuestras mejores vacas como campo experimental, para solamente dejar hijas para reemplazos, de esas mismas vacas destacadas, dejar de lado la foto y concentrarse en los números.
Los toros de pedigrí no mejoran absolutamente en nada un hato comercial, me atrevo a asegurar en mi humilde experiencia, que esos toros en mi entorno fracasaron en su intento de adaptación, no sirven, salvo contadas excepciones, muy contadas.
Son «toros de ornato», que no conocen vida sin un comedero abarrotado de suplementos y alimentos balanceados; es brutal el daño que esa genética «de catálogo» le está haciendo a la ganadería comercial nacional,
Los invito a observar lo que muestran en las ferias ganaderas, muchos ganaderos de pedigrí, «hipopótamos disfrazados de toros», animales sufriendo por una pésima alimentación, animales con problemas renales a muy temprana edad por el exceso de proteína en la dieta, animales que comen alimento desde su primer mes de vida.
Pues esa es la «genética de pedigrí», que abunda hoy en las ferias ganaderas, toros de mil 400 kilos, animales de 12 meses de más de 400 kilos, son todo lo opuesto a lo que la naturaleza misma decide acá en los agostaderos de verdad.
Ese tipo de genética ha reprobado en reiteradas ocasiones en mi entorno; insisto, para que mejor se entienda, nosotros nos tenemos que adaptar al entorno y los únicos animales capacitados para prosperar en su ranchos son sus mismas crías, ganado nacido ahí mismo, ni más ni menos.
No lo digo yo, lo dice mi potrero, lo dice el agostadero, lo dice la leyenda ganadera texana Tom Lasater en su libro, mismo que recomiendo ampliamente.
Es una muestra clara de las bondades que puede brindarnos la observación, y el sentido común, a la hora de seleccionar genética.
Lasater Ranch es un hato cerrado a genética externa desde hace prácticamente cien años, pura selección, en cada nueva camada hay una nueva oportunidad para tener una selección de verdad, como debe de ser siempre, evaluando la condición corporal de sus propias vacas a la hora del destete y su estatus de preñez.
Así, y sólo así, perdurará genética superior, donde cada cría esté sana, tengan un peso aceptable, que las vacas estén en buena condición corporal (no flacas) y que esas mismas vacas élite estén preñadas de su nueva cría.
Eso… eso sí es genética.
Por mi parte… ¡Es cuanto!
