Un breve repaso a la inflación estatal

DIEGO LÓPEZ BERNAL

A veces resulta un poco tedioso pensar en números; que si el dólar encareció tanto por ciento, que si la tasa de desempleo es de tal porcentaje, que si se invertirán tantos miles de millones de pesos (que no es lo mismo que de dólares). En serio, resulta en ocasiones complicado entender tanto numerito en nuestra faceta de reportero, por eso usamos una serie de elementos para hacer más digerible la información.

Tal es el caso de la inflación. Hay que recordar que dicho término se usa para saber el comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor, el famoso INPC, que básicamente se encarga de decirnos cuánta resulta más cara “la vida” mes tras mes; todo porque entrar en una deflación es casi imposible para economías como la mexicana. Es decir, nunca hemos visto en la historia reciente que la inflación de México es de “menos tal porcentaje”, siempre es “más”, es decir, para arriba.

Pues bien, en nota por separado en este mismo portal de El Espectador damos a conocer este jueves cómo va Tamaulipas con la inflación. Vamos a tratar de explicarnos: así como hay una inflación nacional, que es el promedio de todos los precios del país que monitorea el INPC, también hay una estatal, pues cada estado presenta variaciones diferentes. Esto quiere decir que no necesariamente lo que aumenta en Nuevo León también lo hace en Campeche, por citar un ejemplo. Son cosas de los estados.

¿Y LOS ELEMENTOS?

Si usted se pregunta a qué nos referimos con este término al inicio de estas líneas de simple espectador es que, para saber cómo andamos en Tamaulipas, nos da por comparar con otros estados. De esta manera, resulta que en septiembre pasado la inflación estatal de muestra entidad fue la cuarta más alta de toda la República Mexicana. Sí, estamos un poco más mal que al inicio del año, pero no nos pregunten por qué, dado que analizar los factores de la oferta y la demanda, así como las decisiones del Gobierno federal en las tarifas que sus representantes definen no es nuestro fuerte.

De una cosa sí estamos seguros, nada tienen que ver los gobiernos estatales con el control inflacionario. Eso corresponde al Gobierno de la República, que tiene organismos encargados de regular las reglas del juego comercial, para evitar que la vida de los mexicanos en general se encarezca más allá de lo soportable para las frágiles economías familiares de las mayorías. ¿Ser el cuarto lugar con más inflación ha de preocuparnos? Depende de la calidad de nuestros ingresos y, aun así, quienes están acostumbrados a cuidarlos siempre se quejarán de que “todo sube, nada baja”, lo cual tampoco es cierto del todo.

HECHO ESTÁ…

Esta pista del Foro Económico está “calientita” en el inicio del sexenio federal porque el 4.58 por ciento de inflación nacional está fuera del rango fijado por el Banco de México, que debería de ser de tres por ciento, más o menos un punto porcentual, es decir, de dos a cuatro por ciento estaríamos bien, pero el 4.58 arruina la expectativa de los especialistas del también conocido como Banxico. Hay tarea en esta materia, presidenta SHEINBAUM, su telón está en todo lo alto y los espectadores esperamos resultados prontos.