DIEGO LÓPEZ BERNAL
Seguimos en plena etapa de transformación en Tamaulipas. ¿Lo había notado? La mayoría de los políticos locales están en plena transformación, convirtiéndose en lo que criticaron para llegar al poder hace ya varios años y de poco a poco pareciera que regresamos al punto de partida.
Algunas situaciones al interior del Movimiento de Regeneración Nacional recuerdan vívidamente lo que ocurrió cuando Acción Nacional se engolosinó, ante la primera oportunidad real de asaltar el poder estatal y el partido terminó hecho pedazos.
Son gente a la que la lealtad nunca les acomodó, pero vendieron la idea de que así eran para “avanzar” en su ambición de poder y ahora creen que tienen derecho a jugar a las vencidas en contra de los liderazgos de su partido político.
Ya comienzan a estorbar al grupo político que les permitió crecer porque siguen transformándose en las modernas versiones de los CABEZA DE VACA, reyezuelos que creen tener todo para saltarse las trancas y aspirar a romper el orden que tanto necesita Morena.
Pero son harina del mismo costal porque en su tiempo tiraron por la borda lealtades para dejar al barco cuando lo veían hundirse; lograron salvarse y fue tanta su suerte que la nave que los rescató del naufragio personal les permitió llegar a donde tanto anhelaron.
Hoy están en una situación similar, desafiando a los capitanes que los salvaron; quieren dejar de ser marineros para tomar el timón del gran barco estatal y, en el esfuerzo, siguen en su camino de transformación.
Se transforman para mostrar lo que han sido siempre, sus miserias políticas dejan huella en los municipios que gobiernan, en las dependencias que les asignaron o en las curules a las que fueron asignados.
Este año marcará el fin de la primera mitad de AMÉRICO VILLARREAL en el Poder del Estado y el inicio de la segunda parte, lo que parece ser una señal para que quienes tienen ansias de más poder puedan terminar de quitarse la máscara.
¿A dónde vamos?
Lamentablemente, si Morena no tiene mano firme en su dirigencia nacional ni en las estatales (este segundo supuesto ya está totalmente comprobado aquí), estamos irremediablemente en camino de repetir lo mismo con el panismo, que perdió la oportunidad de gobernar más rápido que cualquier otro partido en la historia de Tamaulipas.
Hecho está…
Si no se hace un balance honesto, quitando los amiguismos y compadrazgos de esta evaluación, los ciudadanos de todas las regiones de Tamaulipas caerán rápidamente en el desánimo y comenzarán a ver nuevas opciones políticas. Porque no podemos olvidar que hay partidos nacionales con deseos de hacer de nuestro estado una trinchera más para el lejano 2030, cuando CLAUDIA deberá dejar el timón nacional, además de la tentación panista de regresar por sus fueros.
Colofón…
¿Quiénes son? Si quiere nombres repase la lista de alcaldes y solamente quite a una; de ahí en fuera, desde Nuevo Laredo hasta Madero en todos los municipios de alta población los morenistas maquilan planes para seguir “avanzando” en sus carreras políticas, dejando de lado aquello para que los tamaulipecos los eligieron.
Esto puede caerse a pedazos si no actúan.
