La ansiedad y la depresión

JUANY RAMÍREZ

Un día lo tienes todo, sueños cumplidos, profesión, y trabajo, pero de repente todo eso deja de ser importante para ti, algo te falta o algo nuevo llegó a tu vida, a tu cuerpo, a tu mente, eso que ni tú mismo puedes descifrar, pero últimamente te está acompañando siempre.

Te pesa pararte de la cama, te pesa el cuerpo y te fatigas fácilmente, te sientes cansado como si hubieras hecho ejercicio por largas horas, después de haberlo evitado por meses.

Es inevitable tener un torbellino de sentimientos que no sabes ponerlos en orden, de mente, corazón y cuerpo, pero lo intentas, aunque muchas veces es una misión imposible o un intento fallido.

Y al final descubres que llorar duele, sí, has intentado ser fuerte por tanto tiempo que tu garganta lo ha estado resintiendo, todo eso que quieres gritar, que quieres llorar a grito abierto, no sale, queda atorado formando un nudo en tu garganta, como si inconscientemente creas que eres débil, ¿por qué? No sé, pero te sientes la protectora de los tuyos y no puedes tirar tu armadura,  no sé por qué, quizá los tornillos están oxidados.

Aunque entiendes que no es normal lo que sientes, y sabes que las enfermedades emocionales existen y lo dices así, quizá, porque depresión y ansiedad suenan fuerte.

Recuerda que la depresión y la ansiedad son dos trastornos del estado de ánimo que pueden afectar significativamente la calidad de vida de una persona.

Ambos trastornos pueden ser tratados con una combinación de terapia psicológica, medicación y cambios en el estilo de vida. Es importante buscar ayuda profesional si se experimentan síntomas de depresión o ansiedad.

Tu dolor es real y válido; juntos podemos encontrar formas de aliviarlo.

Y como dijo Mahatma Gandhi:

“La paz no es ausencia de problemas, sino la capacidad de gestionarlos.”