Mascotas: un aliado para la salud física y emocional

ANGEL CAMACHO

Cada vez son más las familias que deciden sumar una mascota al hogar. Perros, gatos, aves y hasta pequeños roedores se convierten en un miembro más de la casa. Pero más allá de la compañía y el cariño que brindan, ¿sabías que convivir con animales puede traer importantes beneficios para la salud?

Según diversos estudios científicos, la relación entre humanos y mascotas va mucho más allá de un simple vínculo afectivo. La interacción cotidiana con estos animales tiene efectos positivos en el bienestar físico, mental y emocional de las personas.

Menos estrés y ansiedad

El contacto con mascotas reduce el nivel de cortisol, la hormona del estrés, y aumenta la producción de serotonina y dopamina, relacionadas con la sensación de felicidad. Acariciar a un perro o escuchar el ronroneo de un gato puede ser una verdadera terapia antiestrés. Incluso en personas con trastornos de ansiedad, la presencia de un animal de compañía ayuda a disminuir los episodios de crisis.

Corazón más sano

Tener un perro implica salir a caminar varias veces al día. Este hábito mejora la actividad física diaria y ayuda a mantener el peso, controlar la presión arterial y reducir el colesterol. La American Heart Association afirma que quienes tienen mascotas tienen menor riesgo de enfermedades cardíacas.

Compañía y apoyo emocional

Para muchas personas, en especial adultos mayores o quienes viven solos, las mascotas son un gran apoyo emocional. Brindan compañía constante, reducen la sensación de soledad y promueven la rutina diaria, lo que impacta positivamente en la salud mental.

Crecen con una mayor responsabilidad, empatía y habilidades sociales. Además, está comprobado que los niños que crecen con animales tienen un sistema inmunológico más fuerte y menos probabilidades de desarrollar alergias y asma.

Terapias asistidas por animales

En hospitales, geriátricos y centros de rehabilitación, los perros de terapia cumplen un rol fundamental en la recuperación de pacientes. Su presencia mejora el ánimo, motiva la interacción y reduce la necesidad de medicación en algunos casos.

Es simple, tener una mascota en casa es mucho más que tener un compañero fiel. Es cuidar la salud física y emocional sin darnos cuenta, en el marco de un vínculo basado en el amor y el respeto. Eso sí, adoptar una mascota también implica una gran responsabilidad: cuidarlas, alimentarlas correctamente y brindarles el bienestar que se merecen.

Adoptar es sumar vida a tu hogar

Si estás pensando en tener una mascota, una excelente opción es la adopción. Existen numerosas asociaciones no gubernamentales y personas dedicadas al rescate y cuidado de animales que buscan un hogar responsable, ejemplo: La Gloria Santuario Canino, Pro Animal, Animalistas del Sol, Mia Fressy, José Lauro Garza, Kikey Perales, entre otros (puedes encontrarlos en sus redes sociales). Adoptar no solo le cambia la vida a una mascota rescatada, sino que también suma un compañero fiel que llenará de amor y beneficios tu día a día.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.