Luto nacional

ASBEL MAR

Hoy más que nunca sentimos el dolor de vivir en un país tan violento como lo es México. Me gustaría escribir que se trata de un caso aislado, que, quizá, es momento de descubrir un México que no conocíamos, que nunca se había visto, pero mentiría. A mí misma, a quien me lee y a quien lo sufre.

Ignoramos una realidad, puede ser para engañarnos y sentir que lo que sabemos que sucede no está pasando, tal vez para simular que la vida es más llevadera, más fácil; ¿podemos culparnos realmente? Existir en ignorancia es una forma de sobrevivir, pretender se convierte en la estrategia por excelencia, hasta usurpamos identidades, fabricamos mentiras, personas, escenarios, todo con el único propósito de sentir que “todo está bien”. Que es algo tan alejado a nosotros que jamás, en ninguna circunstancia, podría pasar.

Desde que salió la noticia del “Campo de exterminio de Jalisco” he encontrado un sinfín de publicaciones donde los mexicanos muestran su indignación, en X (anteriormente Twitter) el hashtag (#) #LutoNacional es tendencia. No solo es una grosería la forma en que se ha encontrado, también la respuesta que han dado para este acontecimiento tan lamentable.

No quisiera caer en revictimizaciones ni lanzar comentarios desinformados, porque no soy quien y no me corresponde. Lo único que puedo hacer es demostrar mi propio dolor, mi apoyo a las víctimas y exigir (aunque me duele admitir que en la mayoría de los casos inútilmente) justicia.

Deseo que esto sea como quitarse una venda de los ojos, que a pesar de que hoy la tendencia es debido a la atrocidad humana, sirva para deslindarnos por completo de la apología de la violencia, dejar de anhelar convertirnos, ser y pensar como ellos, aquellos que lastiman, que dañan. No basta con decirlo por un momento, pero al menos es el primer paso.

¿Qué más podemos hacer? ¿Cuánto amor hará falta para sanarlo como sociedad? ¿Como aprender a confiar de nuevo? ¿Algún día se podrá?

Los dejo con estas preguntas y les invito a que naveguen un poco por redes sociales para ver el malestar colectivo que hoy experimenta nuestro país. Ya sea para reflexionar, para unirse o simplemente para entenderlo.

Espero que sigamos leyéndonos próximamente.