Incremento de casos de sarampión en Tamaulipas

ANGEL CAMACHO

  • Autoridades mantienen alerta sanitaria

El pasado 13 de abril del año 2025, desde este espacio compartíamos la alarma ante la presencia de sarampión en la entidad, con el primer caso confirmado de la enfermedad. Desde ese día a la fecha, las autoridades de salud federales y estatales han reportado un incremento en los casos de sarampión en el estado de Tamaulipas, dentro del contexto del brote que afecta a diversas entidades de México.

De acuerdo con el reporte más reciente disponible con corte al 18 de enero de 2026, Tamaulipas registra 12 casos confirmados de sarampión, cifra que se ha mantenido en ascenso conforme se documentan más contagios vinculados al brote nacional.

A nivel nacional, la Secretaría de Salud ha identificado miles de casos confirmados en varias entidades, con el norte del país siendo uno de los focos principales de transmisión.

En Tamaulipas, aunque la cifra es menor comparada con estados como Chihuahua (donde incluso se reportan ya 24 decesos), u otros con mayor incidencia, la presencia del virus en 12 personas ha llevado a reforzar las medidas de vigilancia epidemiológica y prevención comunitaria.

Las autoridades sanitarias han emitido recomendaciones a la población para intensificar la vacunación contra el sarampión, especialmente en niños, jóvenes y personas no vacunadas o con esquemas incompletos, puesto que la enfermedad es altamente contagiosa, pero prevenible con la vacuna correspondiente.

Síntomas y prevención

El sarampión es una infección viral que inicia con fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y manchas en la piel. Puede provocar complicaciones graves, sobre todo en menores de edad y personas con sistemas inmunológicos debilitados.

Entre las principales complicaciones se encuentran las respiratorias, como neumonía y bronconeumonía, que representan la causa más frecuente de muerte asociada a esta enfermedad.

También pueden presentarse alteraciones neurológicas, entre ellas la encefalitis aguda, que puede provocar convulsiones, daño cerebral permanente o fallecimiento, así como la panencefalitis esclerosante subaguda, una complicación poco frecuente pero mortal que puede aparecer años después de la infección.

A nivel otorrinolaringológico, es común la otitis media, la cual puede derivar en pérdida auditiva permanente. Asimismo, el sarampión puede causar diarrea severa y deshidratación, favoreciendo cuadros de desnutrición, particularmente en la población infantil.

Otra complicación relevante es la supresión del sistema inmunológico, que incrementa el riesgo de infecciones secundarias durante semanas o meses posteriores a la enfermedad.

En casos graves, también se han reportado ceguera, sepsis, agravamiento de enfermedades crónicas e incluso la muerte, lo que resalta la importancia de la vacunación como principal medida de prevención.

Las autoridades insisten en consultar a los servicios de salud si se presentan síntomas relacionados y confirmar la vacunación.

Llamado a la acción

Se solicita a la población verificar el esquema de vacunación contra el sarampión, acudir a centros de salud para completar dosis faltantes y reportar cualquier síntoma sospechoso a las autoridades sanitarias. Mantener la higiene y evitar aglomeraciones cuando se presentan brotes también forma parte de las recomendaciones oficiales.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.