¡Epa! No bajen los… telones

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Comienza la Semana Santa y con ella un relajamiento de las actividades ordinarias en muchas partes del mundo cristiano, descanso que aumenta conforme pasan los años en esta parte de México, concediendo cada vez más horas de relax a los trabajadores de los poderes del Estado, a lo que se suman algunos empresarios.

Todo esto hace que ciudades como Victoria entren en un estado de letargo, sobre todo de jueves a domingo, aunque ya muchos sectores (reiteramos) incluyen el miércoles como día inhábil, haciendo que sea imposible conseguir hasta las tortillas; de hecho, en muchos negocios de la “industria de la masa” avisan con tiempo a sus clientes, para que hagan un recaudo de las indispensables.

Lógicamente esto también aplica a la clase política, en donde hasta los altos funcionarios de repente desaparecen de los foros y nadie sabe por qué tiran la toalla antes que sus empleados. No somos clarividentes, pero se han dado las condiciones para que desde este mismo lunes podamos apreciar esto.

Intuimos por experiencia que, tan pronto termine la ceremonia de honores (institucionalizada por el gobernador AMÉRICO VILLARREAL y a la que no falla), muchos de sus colaboradores se harán ojo de hormiga, porque seguramente andan muy cansados después de la friega de finales de marzo e inicio de abril.

Primero…

Las inundaciones de Reynosa pusieron a trabajar horas extras a muchos funcionarios del Gobierno del Estado, dada la pronta respuesta del titular del Ejecutivo a la contingencia, actividad que tuvo su momento cumbre con la visita de CLAUDIA SHEINBAUM, aunque el Gobernador se mantuvo al día siguiente entregando los apoyos anunciados por la Presidenta. Todo esto pudo generarles un desgaste extra a los altos funcionarios, ¿a poco no?

¿Algo más?…

Pues debemos reconocer que haber ido al Congreso del Estado todos los titulares del Gabinete estatal es otro motivo para pensar que la mayoría trae el estrés a tope y la Semana Santa es un oasis ideal, en donde podrán tomar aire para renovarse o morir en el intento de seguir en el intenso paso del Jefe de Estado.

Hecho está…

La verdad, si quieren desaparecer de la escena desde este momento por nuestra parte no hay problema; en serio, poco se les extrañará en El Espectador porque no son prioridad informativa en este intento editorial, aunque habrá que advertirles que deberán dejar encargados para que lean la información en este espacio, porque por estos lares no pararemos.

Descansen pues ustedes también, amigos espectadores, de tanto espectáculo político, pero no de la información dura que seguirá fluyendo en este medio. Por ejemplo, ahí tienen las notas del Foro Cotidiano (la inseguridad es cosa de todos los días), la cual debería de ser un llamado de atención para los empresarios que, ahora resulta, salieron más papistas que Francisco (el Papa, obvio).

Si el Alzheimer no nos traiciona, recordamos haber leído a dos comerciantes victorenses, uno de apellido LOPERENA y el otro PENSADO, decir que la seguridad ha mejorado. ¿El aumento de febrero a marzo en 25 por ciento de los delitos del fuero común en Tamaulipas es parte del libreto? Digo, porque en Victoria fue casi un 20 por ciento de incremento y 13 por ciento en Reynosa (cifras redondeadas).

Colofón…

Opinar con base en los datos que les entrega el Gobierno en sus manos es una apuesta de alto riesgo; tienen mejor acceso a información que nosotros y aquí evaluamos estadísticas (también son oficiales) y podemos asegurar que no vamos en caballo de hacienda en esto de la inseguridad.

IP: No bajen la guardia… En vos confiamos.