En sus manos está la oportunidad única

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Tal parece que los Estados Unidos están dispuestos a estirar la cuerda hasta sus últimas consecuencias; México ha seguido tirándole leña a las brasas, que un día sí y otro también apuntan a un ataque quirúrgico, así como dijo el señor Musk, con drones de última generación.

Es momento de reflexionar lo que se avecina en cualquier parte del país, ojalá y sean sólo palabras.

Quien debería apretar las tuercas aquí, allá y más allá, es el gobierno mexicano; no es posible una acción militar, del gobierno yanque, y todo en territorio nacional, para llevarse a un ciudadano mexicano, a plena luz del día.

Si fuera un partido de futbol México perdió por de faul, pues es nulo el control que la justicia mexicana tiene sobre el territorio nacional.

Y si no, digan ustedes cómo se siente salir hoy a carretera, ¿a poco no se vuelve una operación tipo militar y cada jefe de familia va revisando espejos y muchos más van rezando, para llegar con bien a su destino con sus familias?

¿Por qué la élite política en cualquier parte del país viaja en caravanas de troconas blancas, blindadas y con personal de seguridad (escoltas)?

Algunos llevan hasta militares.

¿Y a la ciudadanía, que se supone somos quienes pagamos sus abultadas nóminas, quién nos cuida?

Los diputados, senadores y anexas hablan de las bondades y del maravilloso servicio que brinda el IMSS Bienestar a la ciudadanía mexicana, ¡ahhhh!, pero se atienden en clínicas privadas, así sea cualquier catarrito o infección,

Mientras México siga bajo las órdenes de la misma persona, intolerante, amargada y corrupta, que además sigue enchufado al beneficio económico oficial y no deja de beneficiarse (él y su familia) de los sobreprecios en la obra pública, usando únicamente contratistas seleccionados por ellos mismos, si así siguen las cosas, México seguirá en números rojos,

Y no tienen llenadera, está a la vista de todos, sólo la UIF no se da cuenta.

Hablan de la corrupción y el nepotismo del pasado, pero ¡sorpresa!, Andy maneja un presupuesto de dos mil 500 millones de pesos para andar en campaña descaradamente por todo lo largo y ancho del país, así como lo hizo su padre, en tiempos de opositor.

Parece que no hay más personas capaces de ser presidenciables, aclarando que después de un presidente como López Obrador, México puede ser gobernado por cualquier ser vivo, que pueda comunicarse con los seres humanos.

Un presidente que, como lo dijo un exembajador de los Estados Unidos en México: “el presidente López Obrador no quiso recibir inversiones de empresas norteamericanas que invirtieran más de 32 millones de dólares en territorio nacional, durante su gobierno»,

¿Eso no es traición a la patria?

Urge a la comandante desmarcarse

Ese señor no puede seguir dando órdenes a nadie, menos al Congreso, al Senado, a las fuerzas armadas… para terminar, a la Presidenta de México.

Ella tiene la oportunidad única, de pasar a la historia como la mujer, la estadista, la que hizo lo correcto, en beneficio de la ciudadanía mexicana, y no como hoy, que sigue siendo lamentablemente la corcholata «del comandante Andrés Manuel”.

Claudia tiene todo para hacer lo correcto y no lo hace, o no lo quiere hacer.

Lo que lleva a una inapelable reflexión: «¿Cuánto se habrá adjudicado ($) Andrés Manuel, que aún hoy, estando afuera del palacio, le tienen tanto miedo, sus lacayos «migajeros»?

Tanto miedo, que las estrellas del momento buscan tomarse una foto con Andy, buscan abrazarlo, buscan la aprobación «del elegido».

Muy lamentable espectáculo político nacional, el mismo estiércol de siempre.

Tanto miedo que en el senado prefieren posponer hasta el 2030 la ley que prohíbe heredar cargos públicos y partidistas, a familiares y compadres.

¿De verdad quieren al junior despachando en el palacio en 2030?

Pues pareciera que sí, aunque usted no lo crea.

Difícil creer que hoy en México hay tantas personas que sueñan con Bolívar y Cuba, que quisieran eso para México,

Hasta les condecoran con medallas militares nacionales, hasta les ayudan a practicar la esclavitud, financiando a la dictadura, cada vez que pueden, con energéticos y contratos, entrenadores para deportistas, y personal médico,  creando un sistema de complicidad y aplaudiendo la esclavitud «moderna y feliz», pues esas personas que vienen a cumplir los contratos reciben solo una pequeña parte de lo que «la revolución» cobra, en la facturación por el servicio.

El sueño de la casta política nacional parece ser cubanizar México, para ser ellos, y sólo ellos, los beneficiarios del mismo histórico cuento bolivariano.

Es muy lamentable, y más lamentables son los aplausos.

Por mi parte… ¡Es cuanto!