El Papa y otros leones de melena amarilla

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Entre tanta violencia, tanto comunicativa como en las calles, resulta muy necesario encontrar puntos de encuentro, de interés para los espectadores en general, para no caer en esa bola de nieve que quiere arrastrarnos a mundos catastrofistas.

En el inicio del papado de LEÓN XIV llama la atención la forma en que el aparato comunicativo de El Vaticano ha llevado a una rápida aceptación del estadounidense de nacimiento, pero peruano por convicción y “adopción legal”, dadas las especulaciones por haber nacido en la nación gobernada por DONALD TRUMP.

Y es que, desde enero pasado, el mandatario de la nación más poderosa de esta región del mundo se ha dedicado a enrarecer cualquier ambiente global que se le parezca, con la amenaza económica bajo el brazo, por lo que la Iglesia católica debía desmarcar rápidamente al Papa de esta tendencia global.

Hay que reconocerlo, el equipo de TRUMP maneja las herramientas de comunicación a un nivel de excelencia, logrando vender la idea de que el dos veces presidente de Estados Unidos tiene con qué para ser el líder global que se necesita; claro, es ave de tempestades y en la mayoría de los países, rechazan el estilo norteamericano de hacer política y comunicación.

Contrarrestan desde San Pedro…

Pero también llama la atención la serie de mensajes que emite el aparato oficial de comunicación de la Iglesia católica, logrando trasmitir la postura del Pontífice, no desde el punto de vista político, sino religioso. El Papa LEÓN XIV es visto en redes sociales y otras herramientas de comunicación como el hombre bueno que el mundo necesita.

Es un líder pastoral nato, con mensajes profundos que demuestran que sus ideas van más allá de lo convencional o tradicional que estamos acostumbrados a ver en la Iglesia de mayor poder político del mundo. En lo particular, a este simple espectador le gusta mucho lo que el nuevo Papa trasmite.

El contexto global…

Esta irrupción casi sorpresiva de un líder religioso de fuertes raíces latinoamericanas se da mientras el orden mundial luce muy desordenado, valga la redundancia, gracias a la forma de hacer política de la nación que vio nacer al Papa LEÓN XIV, en donde lo mismo ataca a China y Rusia que a naciones tan débiles como México.

Hecho está…

No estamos en este espacio para trasmitir los mensajes de fe del Pontífice, al menos no en estos momentos, pero sí es para reconocer que el don o talento nato que denota le viene bien a la mayor parte de la humanidad. Ojalá que pronto veamos el papel que habrá de jugar en el escenario mundial y, por lo pronto, bienvenido LEÓN XIV.

Colofón…

Las expectativas son altas, sobre todo en México que tiene, desde JUAN PABLO II, una clara afinidad por los Papas. Esperemos cosas buenas.