IMSS-Bienestar, en el oscurantismo

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Ayer fue puesto en marcha otro programa de salud federal y se hizo con bombo y platillo desde Tamaulipas. Salud Casa por Casa se llama y las apuestas de las familias con personas de la tercera edad en sus hogares están puestas en él, porque suena espectacular que nuestros “viejitos” tengan a la mano un médico en su propia casa.

Sin embargo, con los gobiernos siempre hay reservas, sobre todo en el tema de la salud. Partimos de la base de que el 42.1 por ciento de los mexicanos consideran que los servicios de salud han empeorado en el gobierno de CLAUDIA SHEINBAUM, mientras que solamente 28.8 considera que han mejorado y para el 26.7 siguen igual (es decir, para llorar, según los usuarios).

¿Más datos de encuestas serias? Resulta que un núcleo social que tendrá mucho que ver con Salud Casa por Casa sigue perdiendo simpatía por “La Doctora” (no es médica, hay que recordarlo, su especialidad es el medio ambiente); entre los jubilados la aprobación presidencial bajó 0.6 puntos porcentuales en mayo pasado, con relación a abril (el programa debe ser esperanzador para ellos, ¿no cree?).

Y a todo esto hay que agregar una realidad innegable: El IMSS-Bienestar está sumido en un caos de desinformación; los mexicanos en general no sabemos qué esperar de este programa, como sí lo sabíamos al dedillo con el Seguro Popular (ese programa que a este simple espectador benefició generosamente en el año 2014).

Hoy en día, el coordinador en Tamaulipas, MARGGID RODRÍGUEZ AVENDAÑO, está también sumido en polémica tras polémica, más dedicado a atajar los embates mediáticos desde diferentes frentes políticos, sobre todo de los empleados del sistema de salud en la entidad, lo que también lo limita a informar puntualmente a la población sobre los beneficios del IMSS-Bienestar (cómo confunde el dichoso nombre, en serio).

Escenarios reales…

Esta mañana de sábado nos enteramos del caso de un querido pequeñín de Ciudad Victoria cuya vida estaba en alto riesgo, por un accidente en el hogar; los padres han actuado como debe de ser y han recibido la atención médica en el Hospital Infantil de Tamaulipas, institución a la que le reconocemos velar por la salud de la niñez tamaulipeca.

Sin embargo, el desconocimiento sobre el IMSS-Bienestar trastorna a cualquiera en circunstancias como las de la familia que comentamos, dado que la vida de su hijo está en juego y, en verdad, se necesitan nervios de acero para tomar las mejores decisiones. Esta es la reflexión del día.

Hecho está…

Deseamos, sinceramente, que tanto Salud Casa por Casa como el IMSS-Bienestar cristalicen como los servicios que todos los mexicanos merecemos; que las palabras de CLAUDIA SHEINBAUM PARDO este viernes en Tamaulipas sean reales (bajo la mística institucional de “no mentir” de la Cuarta Transformación) porque las personas con necesidades urgentes de servicios de salud de calidad se cuentan por millones.

“Los programas sociales tienen que reunir tres requisitos, además de la gratuidad: Honestidad, resultados y, sobre todo, mucho amor al pueblo”. Son palabras de la Presidenta en Tampico, en donde reconoció al gobierno humanista de AMÉRICO VILLARREAL GUERRA, de quien podemos decir (sobre este caso en particular), cumple con mantener funcionando a hospitales como el Infantil, con las limitaciones que de sobra conocidas.

Colofón.- En los temas de la salud es preciso quitar todo tufo de politiquería, porque de estos programas la dependencia social es altísima.