Delincuencia: los vericuetos de las estadísticas

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Las estadísticas no mienten, pero los encargados de proveerlas puede que sí las “malabareen”, “maquillen” o… ¡Que las manejen a su antojo, pues! Por eso hay que aclarar que las que aglutina y presenta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública se las hacen llegar las fiscalías estatales.

En nuestro caso, el responsable de todo este asunto de los datos sobre incidencia delictiva es IRVING BARRIOS, el inamovible fiscal general de Tamaulipas, alto funcionario de Tamaulipas (no tamaulipeco) que sigue en el encargo desde que CABEZA DE VACA lo trajo para encargarse de esta delicada tarea… Y ahí sigue el buen hombre.

Después de estas pequeñas aclaraciones, pasamos al libreto de la puesta en escena de hoy porque llamó nuestra atención el reconocimiento que hizo OMAR HAMID GARCÍA HARFUCH, quien, para más señas “es un policía, funcionario y abogado mexicano, miembro del partido Morena. Es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana desde el uno de octubre de 2024 durante el gobierno de la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM” (gracias, Wikipedia).

Por lo tanto, el Secretario es el encargado de la prevención de los delitos en todo México, incluido Tamaulipas, pero también tiene entre sus facultades el combate de la delincuencia, aunque cabe aclarar que la Guardia Nacional depende de la Sedena, si la memoria no nos falla. Lo que sí queda claro, después de tanto revoltijo de información, es que el señor es policía y, por tanto, sabe de incidencia delictiva y su reconocimiento al gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA no debe pasar inadvertido.

Los argumentos…

El punto medular de la trama policiaca es que en Tamaulipas se ha logrado reducir significativamente el delito de homicidio, particularmente el doloso, ese que se comete con la intención de asesinar a la víctima (el culposo es sin intención) y ahí es donde entra la Fiscalía General de Justicia del Estado en acción. ¿Por qué? Simple, es la que recibe denuncias y está obligada a investigar delitos que ocurren a la vista de todos.

Los estadistas de la FGJ pueden clasificar los homicidios como se les dé la gana, es decir, en dolosos o culposos, porque lo que nos informan mes tras mes es sobre las carpetas de investigación abiertas y, sobre la marcha, se decidirá si son o no dolosos, a lo que también meten su cuchara los jueces, si es que los abogados hacen su trabajo de manera profesional.

Los números…

Durante los seis meses de la administración de SHEINBAUM el homicidio doloso muestra el siguiente comportamiento: El promedio mensual del trimestre octubre-diciembre de 2024 en Tamaulipas fue de 22.3 homicidios, el cual bajó de enero a marzo de este año a 19.6. Leyó bien, poco menos de tres homicidios por mes es la reducción de un trimestre a otro, pero en el último trimestre de AMLO el promedio mensual fue de 25.6.

Ahí sí hablamos de seis homicidios por mes menos y eso ya pesa. ¿Y los culposos? Pues bien, en los tres primeros meses de gobierno de CLAUDIA el promedio mensual fue de 52.6, en tanto que de enero a marzo fue de 54.6. Como se observa, la reducción de poco más de dos casos en el homicidio doloso es muy parecida al aumento de dos casos de los culposos. Saque usted conclusiones después de todas las aclaraciones previas.

Hecho está…

Comparemos mejor a CABEZA DE VACA y AMÉRICO VILLARREAL. El promedio mensual de enero a marzo de 2019 el homicidio doloso en Tamaulipas fue de 57.6 casos, frente a 19.6 de este año. En aquel año el panista tenía el mismo tiempo de ejercer el Poder Ejecutivo del Estado que el morenista. ¿Vamos bien (porque no queremos regresarnos)?

Colofón…

En aquel ya lejano 2019, año para el olvido en materia de delincuencia, era el mismo fiscal general, pues cabe recordar que asumió la entonces Procuraduría en 2016 y en 2021 una reforma legal lo blindó para mantenerse en el cargo por siete años, garantizando que “brincara” la administración de CABEZA DE VACA.

Los números no mienten, la historia de la administración pública tampoco, pero sí queda claro el manejo político de las estadísticas.