ANGEL CAMACHO
El pasado 19 de octubre el mundo se unió para conmemorar el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha que nos recuerda la importancia de la prevención, la detección oportuna y el acceso a un tratamiento adecuado.
Sin embargo, hay un mensaje que merece mayor difusión: el cáncer de mama no es una enfermedad exclusiva de las mujeres; los hombres también pueden desarrollarlo.
Aunque su incidencia es considerablemente menor en la población masculina, los hombres cuentan con tejido mamario y, por lo tanto, también pueden presentar tumores malignos en esta zona.
Debido a que existe poca información sobre esta posibilidad, muchos desconocen los signos de alarma y pueden retrasar la búsqueda de atención médica, lo que dificulta el diagnóstico oportuno.
En los hombres, el cáncer de mama puede manifestarse como una bolita o masa en el pecho, generalmente indolora; cambios en la piel, hundimiento o retracción del pezón, enrojecimiento, secreción, especialmente si contiene sangre, o alteraciones en la forma de la mama.
Ante cualquiera de estas señales es fundamental acudir a una valoración médica, sin importar el sexo o la edad.
La edad avanzada, los antecedentes familiares de cáncer de mama, ciertas alteraciones genéticas, como las relacionadas con los genes BRCA1 y BRCA2, y algunas condiciones que modifican el equilibrio hormonal pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad en los hombres.
Conocer estos factores ayuda a identificar a quienes podrían requerir una vigilancia médica más estrecha.
En las mujeres, la autoobservación, el reconocimiento de cambios en las mamas y la realización de estudios de detección, como la mastografía cuando está indicada de acuerdo con la edad, los antecedentes y las recomendaciones médicas, son herramientas importantes para identificar posibles alteraciones.
En los hombres, aunque no se recomienda la mastografía de rutina para la población general, la presencia de síntomas o antecedentes de riesgo justifica una evaluación profesional.
Es importante recordar que detectar una bolita no significa necesariamente tener cáncer, pero tampoco debe ignorarse. La valoración médica permite determinar su causa y establecer si se requieren estudios adicionales.
En este Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama hagamos de la información una herramienta para salvar vidas. Hablar de esta enfermedad sin estereotipos, fomentar la atención médica oportuna y eliminar la idea de que solo afecta a las mujeres puede marcar una diferencia.
Porque el cáncer de mama no distingue entre hombres y mujeres, y la prevención, la información y la atención oportuna son responsabilidad de todos.
Si les gustó la nota y les pareció interesante, los invito a compartirla en sus redes sociales.
Me pueden leer el próximo sábado para más consejos A tu Salud.
Y recuerden amigos, en Salud Pública. “Es mejor prevenir… que curar”.
