Enfermedades y riesgos a la salud en gimnasios

ANGEL CAMACHO

Los gimnasios son espacios ideales para mejorar la condición física, reducir el estrés y fomentar hábitos saludables. Sin embargo, también pueden convertirse en focos de contagio de diversas enfermedades si no se toman las precauciones adecuadas.

La alta circulación de personas, el contacto con superficies compartidas y la humedad del ambiente son factores que pueden facilitar la propagación de agentes patógenos.

Principales enfermedades y riesgos

1. Infecciones cutáneas. Las infecciones por hongos, como el pie de atleta (tiña pedis) y la tiña corporal, son comunes en duchas, vestuarios y áreas húmedas. También pueden aparecer infecciones bacterianas, como el impétigo o forúnculos por estafilococos (incluido el Staphylococcus aureus resistente a meticilina, conocido como MRSA), que se transmiten por contacto con toallas, máquinas o colchonetas contaminadas.

2. Infecciones respiratorias. Espacios cerrados con poca ventilación pueden facilitar la transmisión de virus como el de la gripe, el resfriado común y, en tiempos recientes, el SARS-CoV-2 (covid-19). Los aerosoles generados por el esfuerzo físico intenso también pueden aumentar el riesgo.

3. Verrugas plantares (virus del papiloma humano – VPH). El VPH puede contraerse caminando descalzo en áreas húmedas, como duchas o piscinas. Estas verrugas pueden ser dolorosas y difíciles de tratar.

4. Gastroenteritis viral. El contacto con superficies contaminadas, como mancuernas, dispensadores de agua o baños, puede propagar virus como el norovirus, causante de vómitos y diarrea.

¿Cómo prevenir estos riesgos?

  • Higiene personal: lavarse las manos antes y después del entrenamiento, y ducharse después de hacer ejercicio.
  • Limpieza del equipo: desinfectar máquinas y colchonetas antes y después de usarlas.
  • Uso de calzado adecuado: evitar andar descalzo en vestuarios o duchas.
  • Toalla personal: siempre usar una toalla para cubrir los equipos y para secarse el sudor.
  • Ropa limpia: usar ropa deportiva limpia y evitar repetirla sin lavarla.
  • Ventilación: procurar entrenar en lugares bien ventilados.

El ejercicio físico es esencial para la salud, pero no hay que descuidar los riesgos sanitarios en los gimnasios. La prevención es clave para evitar enfermedades que, además de afectar la salud individual, pueden tener implicancias en la salud pública. La responsabilidad es compartida entre usuarios, personal y administradores de estos espacios.

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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.