Buenos números para todos en estas vacaciones

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

La ciudadanía tamaulipeca obligatoriamente tomó unos días de asueto, desde el martes por la tarde corrió la información del paro técnico en el sector público, además de los 15 días marcados en el calendario escolar, para toda la SEP y la Universidad.

Calles vacías en la capital, balnearios abarrotados en Abasolo, Padilla, Güémez, poblado El Limón, río Guayalejo (en Llera), las playas Miramar, Tepehuajes, La Pesca, Bagdad, La Carbonera, también muchos visitantes en las principales presas tamaulipecas, turismo de montaña en el altiplano, muchas opciones al alcance de todos los sectores de la ciudadanía.

Bien por el sector hotelero, restaurantero y todos los involucrados en brindar atención a todos los visitantes locales, regionales y también nacionales.

Hay que decirlo, Tamaulipas es hoy por hoy la costa para todos los tamaulipecos, pero además también las playas de Tamaulipas son las de la gente en Nuevo León, Coahuila, Durango y San Luis Potosí, y algunos otros estados.

Que todos ellos sigan regresando año con año, somos privilegiados por tener playas, ríos y montañas.

Los tamaulipecos somos conscientes de ello, así de grande es Tamaulipas.

¡Enhorabuena!

El olvido oficial…

La responsabilidad al frente de cualquier ente público, y más en un Ayuntamiento, es algo que se tiene que tomar con absoluta seriedad.

Los invito a bajar la calle Ocho, frente a Multimedios Televisión, allá en la colonia Pedro Sosa… A bajar por el carril derecho, de baja velocidad.

Para cualquier capitalino es un insulto el deterioro que tiene esa importante avenida, la que conectó por años a Ciudad Victoria con el exterior; ojo, es aún la Carretera Nacional, así corría originalmente la México-Nuevo Laredo.

Por ahí bajan la mayoría de los estudiantes, los del campus universitario y otras escuelas, y se mueven en transporte público, además de toda la gente que viven en aquel sector de la ciudad, mismos que bajan todos los días a cumplir con sus actividades en el centro de la ciudad.

Para las “estrellas” del momento: ¿De plano no les gusta salirse ni tantito de sus cómodas oficinas?

Vergüenza debería de darles por tener esa importante avenida en el estado de deterioro en el que está; para cerrar con broche de oro, ahí está el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

¿Dónde quedó la vergüenza? Se les invita muy cordialmente a darse una vueltecita para que recorran esa bajada por ambos carriles, y también suban a la loma, por la calle Nueve, desde Carrera Torres, para que vean cómo está «el asado» y que los “borrachos en kermesse” del momento se pongan a trabajar.

Nada más se suben a un ladrillito y se marean; bájenle nada más tantito al volumen de «su música»; que jamás se les olvide, todo lo que empieza se va a terminar y mientras eso no se entienda bien Ciudad Victoria seguirá con los mismos pésimos resultados para la ciudadanía, y excelentes dividendos para los que hacen como que hacen, pero al final del día no hacen nada, y después cómodamente le echan la culpa a otros, siguiendo la moda de «El Locatel de Macuspana».

Hay que activarse, más chamba y menos grilla, a trabajar, para eso les pagan, y además les pagan muy bien.

Harfuch y los más de 800 laboratorios de drogas sintéticas…

En poco más de seis meses de esta administración, aquel slogan de «abrazos y no balazos» tomó un sentido genuino y auténtico, por esos más de 800 laboratorios relacionados con aquel fentanilo que hace apenas siete meses en México, según «Locatel», no existían.

Caray, de verdad que se llevan medio feo, entre la banda de corazón color guindo; qué bueno que poco a poco está saliendo a la luz pública la pus, peste y pudrición, lo que significó aquel México, el de «los otros datos»; aquel México, el de «nos dejaron un cochinero»; aquel México, el mismo que ciertamente tenía fallas, pero era mucho mejor que este desastre, el que heredó quien hoy despacha en Palacio Nacional.

¿A poco se hicieron todos esos laboratorios en seis meses? Ojalá que a todo ese clan de porristas le llegue el agua al tinaco y por fin se les caiga la venda de los ojos.

¿A poco los porristas piensan que sólo Andy López Beltran puede ser quien siga el legado de «Locatel»? Ese buen muchacho, tan humilde, muchacho que todavía viaja en autobuses de ruta comercial, y busca vuelos de clase económica.

No se rían por favor, ¡seriedad pues!, que lo que está en juego es un país completo.

Caray, algunas veces, pareciera que en México la gente habla un idioma diferente al español.

Se les explica con letra de molde, y con ábaco de promedio, y ni así «agarran señal».

Se tenía que decir… y se dijo.

Por mi parte… ¡Es cuanto!