El Espectador
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Por tercera vez consecutiva, la línea de pobreza extrema presentó una reducción mensual, lo que habrá de incidir en futuras mediciones de este indicador de desarrollo social, ya que en total ha disminuido 2.05 por ciento.
De enero a abril se presentaron tres incrementos mensuales; el de febrero fue de 1.23 por ciento, pero el de marzo fue el más pronunciado, de 2.15, y el de abril el menor, de 1.08, luego vinieron los tres descensos consecutivos.
Las estimaciones de El Espectador indican que en mayo se dio la menor de las reducciones, de tan solo 0.06 por ciento, pero marcó un freno al alza de la canasta alimentaria, de acuerdo con los datos que presenta cada mes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Cabe recordar que la línea de pobreza extrema es básicamente el costo de la canasta básica alimentaria que requiere una persona para subsistir, y en junio se dio la segunda disminución, que fue también la más significativa, de 1.69 por ciento.
Finalmente, con la actualización de los datos correspondientes al mes pasado se concretó la tercera reducción mensual, que fue de 0.30 por ciento, aunque el valor de la canasta en julio es mayor al de enero, por lo que el balance de seis meses es de un alza de 2.39 por ciento.
La canasta inició el año con un valor de dos mil 486.40 pesos al cierre de enero y alcanzó su pico en abril, al llegar a dos mil 598.99, en tanto que en julio pasado cerró en dos mil 545.72, aclarando que son datos para el ámbito urbano en todo el país.
Para las zonas rurales, la línea de pobreza extrema es de mil 894.69 pesos, cifra con la que cerró en julio, y también presentó una disminución mensual, de 0.68 por ciento (más alta que en las ciudades), ya que en junio fue de mil 907.63 pesos.
Y la pobreza “moderada”…
La línea de pobreza por ingresos (no extrema) se integra por la canasta alimentaria más una no alimentaria y también bajó en julio pasado, frente al mes previo; al pasar de cuatro mil 888.22 a cuatro mil 884.09 pesos arroja una reducción de 0.08 por ciento, en las ciudades.
Sin embargo, en las áreas rurales también fue más pronunciada la disminución, de 0.26 por ciento, ya que disminuyó de tres mil 503.97 pesos en junio a tres mil 494.78 en julio.
Un ejemplo de las reducciones de la canasta no alimentaria es el transporte público, que presenta un aumento anual de 8.0 por ciento en el ámbito urbano, en tanto que la canasta alimentaria se ha encarecido en 3.8 por ciento, también a tasa anual.
Los servicios o productos de educación, cultura y recreación han aumentado 5.9 por ciento anual en las ciudades, en tanto que en las zonas rurales el incremento es de 5.7, de acuerdo con el organismo del Gobierno federal.
Frente a la inflación…
Finalmente, informamos a nuestros espectadores que las líneas de pobreza siguen por arriba de la inflación en las ciudades; a tasa anual la extrema ha aumentado 3.8 por ciento y la “moderada” 3.5, en tanto que la inflación fue de 3.1.
Esto no sucede en las zonas rurales, pues la canasta alimentaria ha aumentado 2.0 por ciento en los últimos 12 meses y la línea de pobreza por ingresos en un 2.9, es decir, ambos indicadores por debajo de la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor.
