¿Por qué no le preguntan a la ciudadanía?

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

Hace tiempo que vienen promoviendo varios proyectos, todos buscando cubrir la demanda y desabasto de agua para la zona centro del estado, principalmente en tiempos de estiaje, así como estamos hoy.

Nos enteramos por las redes sociales de gran cantidad de sectores que tienen días sin el servicio del vital líquido, pero eso sí, en esos lugares hay gran cantidad de pipas particulares haciendo «su agosto» y, sí, literalmente hablando, pero curiosamente las pipas de Comapa brillan por su ausencia.

No quiero pensar mal, pero lamentablemente cuando pasan ese tipo de cosas pues da mucho qué pensar.

Sabemos por la llegada de una compañía que ya están iniciando trabajos sobre la carretera Soto la Marina, nadie dice nada, pero según parece, todo indica es el arranque de una segunda línea en el acueducto, los trabajos van siguiendo el mismo trazo por donde viene el tubo principal, por un costado de la carretera al aeropuerto.

Me gustaría aplaudir esa acción pero no, no puedo hacerlo, y menos aun sabiendo la situación de la red de agua potable que «abastece» los hogares en nuestra capital.

Desde hace años es del conocimiento público que en la red capitalina se fugan, más o menos, la mitad del agua limpia que llega de los pozos de la zona norte, de La Peñita y del acueducto Guadalupe Victoria, que viene de la emblemática presa Vicente Guerrero.

Entonces, si así como estamos se está perdiendo la mitad del agua potable, ¿a qué estamos jugando? ¿Para qué otra línea en el acueducto?

No hace falta ser experto para poder utilizar el sentido común, así como lo utilizaron nuestros antepasados, sin universidad y estudio alguno, hicieron acueductos, mismos que hoy siguen brindando servicio en gran parte del país.

La lógica nos dice que en Ciudad Victoria podríamos tener 10 nuevos acueductos y en la red capitalina seguirán fugando la mitad de toda esa agua, pues son las mismas deterioradas redes las que supuestamente harán la «distribución».

Entonces, ¿por qué hacer ese enorme gasto inútil y sin un sentido técnico real? ¿Por qué mejor, el esfuerzo lo aplicamos en renovar y sustituir toda la red deteriorada en la ciudad?

No quiero pensar que todo sea por intereses ajenos al beneficio social o para sacar tajada de ese enorme gasto que representaría hacer esa segunda línea.

Es mejor no hacer cosas buenas, que a todas luces parecen otra cosa.

Ojo, si la red de agua potable fuera rehabilitada en su totalidad no sería necesario tirar esa enorme cifra de dinero en un segundo acueducto, recurso financiero que no hay y, peor aún, sin beneficio alguno para la ciudadanía.

Además, teniendo tanta agua limpia aquí en la Sierra Madre, en Jaumave, en el ejido los San Pedros de Güémez, agua que podría bajar por gravedad, evitando todos los rebombeos, etc., etc.

Insisto, ¿por qué no preguntarle o consultarlo con la ciudadanía?

El primer acueducto fue pensado magistralmente por el siempre bien recordado exgobernador, ingeniero Américo Villarreal Guerra, un experto en temas relacionados con el manejo del agua.

Tan adelantado a su época fue el ingeniero que ese primer acueducto hoy seguiría siendo suficiente, siempre y cuando nuestras autoridades actualmente tuvieran tantito sentido común para seguir los planes que ya estaban enumerados, la rehabilitación de la red capitalina no es una sugerencia personal, es lo que técnicamente tiene que hacerse.

Primero, siempre será el número uno, después el número dos y así consecutivamente, pero bajo ninguna circunstancia es opción hacerlo al revés, como lo vienen planteando hoy.

Entiendo que se quieren hacer obras para que la ciudadanía pueda físicamente verlas, que impacten y, probablemente, tal cosa no pasaría al rehabilitar la red de agua potable, una obra bajo tierra, pues no se ve ante los ojos de la ciudadanía. La administración pública no debe trabajar buscando la mejor foto, más bien, está para hacer lo técnicamente correcto, y lo social viene por añadidura misma,

¿Quién asesora tan mal en las acciones de gobierno?

Caray, se tenía que decir… y se dijo.

¿Quién puntea para diputaciones, en esta Capital?

Los tiempos electorales en Tamaulipas van caminando paso a paso, dentro del partido de moda podemos ubicar excelentes perfiles para representar a la ciudadanía en el Poder Legislativo tamaulipeco,

Nombres como el de Hugo Reséndez, actual secretario del Ayuntamiento, están ahí en la mesa del partido de moda.

Otra carta muy fuerte es nada más y nada menos que Felipe Garza Narváez, político de profesión y servidor público desde hace muchos años, con gran conocimiento de la capital y su zona rural.

En el lado opositor hay varios nombres a la vista, Horacio Reyna es uno de ellos, exregidor capitalino, expresidente del PRI municipal y que actualmente está trabajando en el CDE, con gran conocimiento de los sectores más olvidados por la administración pública.

También está Janeth Garza Vázquez, con mucha experiencia y conocimiento del territorio capitalino, y con ese tacto social necesario, para atender las causas ciudadanas desde ahí mismo, en cada colonia, en cada barrio capitalino.

Y para cerrar con broche de oro esta tercia tricolor está Julio Meade, uno más en las cartas importantes del tricolor para representar otro de los distritos capitalinos. Julio también es de territorio, conoce la capital como pocos y los tres saben las necesidades de las familias victorenses, sin duda alguna.

Por el PAN no se ve para cuándo, se terminaron los panistas de la vieja guardia, panistas de cepa, mismos que en tiempos de los vientos de cambio, lamentablemente fueron relegados y muy bien guardados; la dirigencia municipal brilla por su ausencia en los medios de comunicación.

Ojalá pronto dejen de nadar «de muertito» únicamente, esperanzados en la narrativa nacional, tal parece que en el Partido Acción Nacional se les olvidó dónde empiezan los proyectos, dónde nacen los verdaderos líderes sociales y mientras sigan encerrados en sus cómodas oficinas climatizadas, los resultados seguirán siendo los mismos, muy malos por cierto.

MC tiene varias cartas, una de ellas es Daniel González, exregidor capitalino, empresario del calzado, con actividad partidista, sin duda una combinación de experiencia y juventud que hacen mucha falta a la hora de la verdad.

El tema dará para más, dejaremos pendiente las cartas del Partido Verde Ecologista en Victoria.

Por mi parte… ¡Es cuanto!