Vehículos de emergencia en peligro

ANGEL CAMACHO

El día de hoy fui testigo de cómo los vehículos que transitaban de norte a sur, por la avenida Tamaulipas, una de las más importantes arterias de Ciudad Victoria, obstruían el paso a una ambulancia, que con luces y sirena encendida pedían se abriera el paso, en lo que evidentemente se trataba de una emergencia.

Casualidad o no, hoy mismo leo la interesante nota de mi compañera Juany Ramírez y las dificultades que ha tenido que enfrentar para trasladarse hacia el hospital y atender las emergencias médicas de su hija. Motivo por el cual escribo lo siguiente.

En Tamaulipas la falta de cultura vial continúa siendo una problemática seria que compromete la capacidad de respuesta de los cuerpos de emergencia. A diario, ambulancias, patrullas y unidades de bomberos enfrentan grandes dificultades para transitar por las vialidades del estado, debido a la poca cooperación de algunos automovilistas, que no ceden el paso, obstruyen las vías o, en el peor de los casos, siguen de cerca a estos vehículos para avanzar más rápido, poniendo en riesgo la vida de otras personas.

Esta situación ha sido reportada en diversas ciudades del estado, como Tampico, Ciudad Victoria, Reynosa y Matamoros, donde el tránsito vehicular y la falta de conciencia ciudadana dificultan el desplazamiento rápido de las unidades de emergencia. A pesar de que el Reglamento de Tránsito del Estado de Tamaulipas establece que los conductores están obligados a facilitar el paso a vehículos de emergencia que lleven activadas luces y sirenas, la realidad cotidiana muestra que esta norma no siempre se cumple.

El personal de salud y protección civil ha señalado que cada minuto cuenta en una emergencia. Una ambulancia que no puede llegar a tiempo a brindar auxilio por encontrarse atrapada entre vehículos que no se orillan, puede significar la pérdida de una vida. De igual forma, los cuerpos de bomberos y policías se ven limitados para actuar con rapidez si no pueden circular con fluidez.

La falta de cultura vial también se refleja en el desconocimiento de las maniobras adecuadas. Muchos automovilistas no saben cómo actuar ante la proximidad de una ambulancia o patrulla: algunos se detienen en medio del camino, otros no se orillan, e incluso hay quienes compiten por el paso. Esta desinformación y apatía generan cuellos de botella y retrasos innecesarios.

Ante este panorama, autoridades de seguridad vial y salud han hecho un llamado urgente a la población tamaulipeca a respetar las normas de tránsito, a ser empáticos con quienes requieren ayuda inmediata y a contribuir a la mejora de la movilidad de los vehículos de emergencia. Asimismo, se ha propuesto reforzar las campañas de concientización vial en escuelas, medios de comunicación y redes sociales, con el objetivo de generar un cambio de actitud desde temprana edad.

Además de la educación, la aplicación de sanciones también debe ser una herramienta clave. El Reglamento de Tránsito contempla multas para quienes obstaculicen a vehículos de emergencia, sin embargo, en muchas ocasiones estas no se hacen efectivas. El fortalecimiento de la vigilancia y la tecnología, como cámaras de videovigilancia y la denuncia ciudadana, podrían ser aliados importantes en la tarea de cambiar esta realidad.

Ceder el paso a una ambulancia no es una cortesía: es un acto de responsabilidad social y de respeto a la vida. Construir una cultura vial sólida en Tamaulipas no es tarea exclusiva de las autoridades; es compromiso de todos.

Si les gustó la nota y les pareció interesante, los invito a compartirla en sus redes sociales. Me pueden leer la próxima semana, para más consejos A tu Salud.

Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.