Vacunarse contra el VPH es prevenir el cáncer y salvar vidas

ANGEL CAMACHO

Hace unos días, durante una conversación con una amiga, surgió el tema de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH). Me comentó que personal de salud acudiría a la escuela primaria de su hija para aplicar esta vacuna, pero consideraba que no era necesaria.

Al explicarme sus razones, me encontré con una serie de ideas y argumentos basados en información errónea, difundidos en redes sociales por algunos influencers y creadores de contenido antivacunas.

Esta conversación me hizo reflexionar sobre la importancia de combatir la desinformación y acercar a la población información confiable, sustentada en evidencia científica.

Por ello, hoy quiero compartir con ustedes, desde una perspectiva de salud pública, por qué la vacunación contra el VPH es fundamental para prevenir enfermedades y proteger la salud, especialmente la de nuestras niñas, niños y adolescentes.

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo. Aunque muchas infecciones desaparecen espontáneamente, algunos tipos del virus pueden persistir y provocar cáncer cervicouterino, así como cáncer de ano, pene, vagina, vulva y orofaringe.

¿Por qué es tan importante vacunarse?

Previene el cáncer. La vacuna protege contra los tipos de VPH responsables de una proporción importante de los cánceres relacionados con este virus.

Protege desde la infancia. Su aplicación es más eficaz antes de la exposición al virus, por lo que se recomienda durante la etapa preadolescente.

También protege a los varones. El VPH no afecta exclusivamente a las mujeres, los hombres pueden desarrollar enfermedades y distintos tipos de cáncer asociados con esta infección.

Es una medida segura y eficaz. La vacunación es una de las herramientas más importantes para reducir las enfermedades relacionadas con el VPH.

En México, la estrategia de vacunación contempla a niñas y niños que cursan quinto grado de primaria o tienen once años y no están escolarizados, además de otros grupos prioritarios establecidos por las autoridades de la Secretaria de Salud.

Para conocer si corresponde recibir la vacuna y cuál es el esquema indicado, se recomienda acudir a la unidad de salud más cercana a tu domicilio.

Es importante recordar que la vacuna no trata una infección por VPH que ya existe y que, en las personas con cuello uterino, la vacunación no sustituye las pruebas de detección de lesiones precancerosas.

Vacunar es prevenir… informarse es protegerse.

No esperemos a que aparezca una enfermedad que, en muchos casos, podemos prevenir desde la infancia. La vacunación contra el VPH es una inversión en salud y una oportunidad para proteger el futuro de nuestras niñas, niños y adolescentes.

Acude a tu unidad de salud más cercana a tu domicilio y vacúnate, la vacuna es segura y es gratuita.

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Me pueden leer el próximo sábado para más consejos A tu Salud.

Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.