Son apenas niñas y hacen del altruismo un pilar de sus vidas

El Espectador

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La labor que realiza la asociación Un Cachito de Luz está dedicada al apoyo de pacientes con cáncer, que enfrentan problemas para superar el reto de vida que representa esta enfermedad.

Los apoyos que brinda van desde medicamentos, como quimioterapias, radioterapias, pasando por donación de prótesis mamarias, pelucas oncológicas y hasta hospedaje y alimentación a mujeres que reciben sus tratamientos en Ciudad Victoria.

Y dentro de las campañas permanentes que tiene la asociación fundada y presidida por la señora Magda Pérez se encuentra la donación de trenzas, para la elaboración de pelucas de cabello natural.

Impacto colateral…

Esta labor presenta un “beneficio colateral” que va más allá de los objetivos de la agrupación de beneficencia, y que cada vez tiene más impacto en la sociedad tamaulipeca y, particularmente, en la niñez victorense.

Un Cachito de Luz difunde periódicamente a través de fotografías, a manera de testimonio, los donativos recibidos, destacando la gran cantidad de niñas que dejan crecer su cabello para donarlo a la asociación.

De esta manera, entre los victorenses se fortalecen valores como la solidaridad, la empatía y la resiliencia, lo cual toma otra dimensión cuando son pequeños de corta edad los que hacen suyos estos gestos de ayuda desinteresada.

Por ello, en El Espectador te compartimos una seria de fotografías de las valiosas aportaciones de la niñez victorense, como un reconocimiento a los padres de familia que se ocupan de fortalecer estos valores en sus hijos y, por supuesto, a las niñas que brillan entre oscuras tendencias que mueven a gran parte de las nuevas generaciones.