ANGEL CAMACHO
Desde abril de 2025 he abordado en este espacio diversos aspectos sobre el resurgimiento del sarampión en México. Actualmente, la población ha comenzado a dimensionar la importancia de esta enfermedad y muchas personas buscan vacunarse, incluso cuando no lo requieren, pues ya cuentan con inmunidad gracias a dosis aplicadas años atrás.
Por ello, en esta ocasión explico quiénes son realmente las personas que necesitan vacunarse en este momento.
Ante el riesgo permanente de reintroducción del sarampión en distintas regiones del país, autoridades sanitarias han reforzado las campañas de vacunación para proteger a la población, especialmente a los grupos más vulnerables.
En el Estado de Tamaulipas el trabajo coordinado de brigadas médicas, módulos itinerantes y jornadas comunitarias ha sido fundamental para elevar coberturas y reducir riesgos epidemiológicos, reflejando un esfuerzo destacado en materia de salud pública.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso la muerte, principalmente en niñas y niños pequeños, personas con sistemas inmunológicos debilitados y adultos no inmunizados.
Por ello, la Secretaría de Salud de Tamaulipas recomienda mantener esquemas de vacunación completos y actualizados.
¿Quiénes deben vacunarse?
- Niñas y niños: Deben recibir la vacuna triple viral (SRP) a los 12 meses y un refuerzo a los 18 meses o seis años, según el esquema vigente.
- Adolescentes y adultos jóvenes: Si no cuentan con comprobante de vacunación o no recuerdan haber recibido la dosis, deben aplicársela.
- Personal de salud y viajeros internacionales: Se consideran grupos prioritarios por su mayor riesgo de exposición.
Especialistas subrayan que vacunarse no solo protege a quien recibe la dosis, sino que crea un “escudo comunitario” que evita brotes y protege a quienes no pueden inmunizarse por razones médicas.
En este contexto, las acciones implementadas en la entidad han sido reconocidas por su alcance territorial y su enfoque preventivo, demostrando que cuando las instituciones trabajan de forma cercana con la población, los resultados se traducen en comunidades más seguras y saludables.
La recomendación final de autoridades sanitarias es clara: revisar la cartilla de vacunación y acudir al centro de salud más cercano en caso de dudas. La prevención sigue siendo la herramienta más poderosa para mantener al sarampión fuera de nuestras comunidades.
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Y recuerden amigos, en Salud Pública: “Es mejor prevenir… que curar”.
