JUANY RAMÍREZ
Quizá sí, quizá no… Bueno, aunque hoy no es el Día Internacional de la Hipertensión Pulmonar y yo tampoco soy médico, sí tengo cerca un paciente con este padecimiento crónico degenerativo.
Te cuento que la hipertensión pulmonar es un tipo de presión arterial alta que afecta las arterias de los pulmones y el lado derecho del corazón, cuando se tiene este padecimiento los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan, lo que dificulta el flujo de sangre y obliga al corazón a trabajar más para bombearla, estos vasos sanguíneos también se pueden bloquear o se destruyen.
Es una enfermedad rara, grave y crónica, por ende, cuando se diagnostica es porque ya estás padeciendo los síntomas, los que pueden provocar insuficiencia cardíaca si no se trata, en el mejor de los casos, a tiempo.
Aunque la ciencia dice que estos pacientes solo tienen un tiempo de vida de dos a ocho años si no se tratan y si no se tienen los cuidados pertinentes, así que ante cualquier síntoma acude a tu médico.
Por ello comparto con ustedes algunos síntomas que he detectado en mi paciente:
- Dolor en el pecho
- Debilidad
- Falta de aliento
- Fatiga
- Hinchazón de las piernas y los tobillos
- Coloración azulada de los labios o la piel (cianosis)
- Episodios de vértigo o desmayo
- Aumento del tamaño abdominal
Sin mencionar las dificultades y limitaciones a las que se enfrentan en su día a día y porque no decir es una enfermedad de las más complejas para el paciente y su familia; puede ser hereditaria o relacionada con alguna otra enfermedad del corazón o pulmón .
Se sabe que la hipertensión pulmonar no tiene cura, pero existen estrategias farmacológicas y quirúrgicas para tratarla y poder alargar la vida del paciente.
A continuación, te comparto cómo se vive con hipertensión pulmonar para que te des una idea:
“Soy paciente con hipertensión pulmonar.
“La hipertensión pulmonar y yo caminamos juntas.
“Mucha gente me pregunta sobre el color azulado de mi piel y hasta he sido víctima del bullying.
“Se han burlado de mí porque mi madre me cargó por 15 años o porque me paraba a medio camino sin importar lo caliente del sol.
“¿Pero sabes qué pasa cuando vives con hipertensión pulmonar?
“Caminas, te detienes a descansar unos minutos para poder tomar un poco de oxígeno y seguir tu camino, aunque solo sea a unos metros.
“Te es difícil disfrutar los alimentos porque o comes o respiras.
“No puedes bailar una melodía completa porque puedes morir en el intento.
“Te cuesta mucho esfuerzo darte un baño y no digamos de cambiarte de ropa, cepillar tu cabello… O simplemente tender tu cama.
“¿Viajar a otro lugar? Imposible, al menos que sea a la altura del nivel del mar.
“Tomar medicamentos de por vida para seguir disfrutando de ella.
“Es conectarse a un tanque de oxígeno todo el tiempo y perderse de la convivencia familiar mientras ellos están en el jardín o en el patio de la casa.
“Todo esto te resulta fastidioso, ¿verdad? A mí también, pero se aprende a vivir con ello, a amar el doble la vida y cada respirar, aunque a mis pulmones solo llegan intentos de oxígeno”.
Escrito por Bertha Paola Banda Ramírez, mi hija, quien acepta compartir con nosotros cómo es su vida como paciente con hipertensión pulmonar.
