Histórico desafuero; juzgó legalmente y políticamente ya fue juzgado

El Espectador

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Pocas veces se ha vivido un proceso de desafuero en Tamaulipas; ninguna en la historia reciente, por eso el caso del magistrado presidente del Tribunal Electoral del Estado acaparó los reflectores de los medios.

La narrativa desde el Congreso indica que la mañana de este viernes 22 de noviembre los abogados de Edgar Danés Rojas intentaron frenar el proceso de desafuero, bajo el argumento de que ya había renunciado, pero fue inútil.

El abogado Danés Rojas ya estaba en el banquillo de los acusados, frente a los diputados locales, a muchos de los cuales juzgó en su papel de magistrado del citado Tribunal Electoral y la suerte estaba echada.

La exposición del cuerpo legal del acusado fue desechada porque la renuncia debía de ser aprobada por el Senado de la República, dado el cargo que ostenta quien perdería el fuero unas horas después.

En la sesión ordinaria del Congreso el pleno se erigió como jurado de procedencia para analizar el dictamen relacionado con la carpeta de investigación 377/2024, en la que el magistrado es señalado por presuntos delitos sexuales.

Los antecedentes indican que fue un agente del Ministerio Público, con sede en Nuevo Laredo, a través del oficio 4515/2024, quien solicitó al Poder Legislativo iniciar el proceso para retirar el fuero al funcionario y permitir que enfrente a la justicia.

Pero no todos los diputados estaban ahí para votar. Los del Partido Acción Nacional (PAN), Ismael García Cabeza de Vaca y Vicente Verástegui Ostos, no fueron partícipes de este histórico momento; tampoco la del Revolucionario Institucional (PRI), Mercedes del Carmen Guillén Vicente, ni la del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Lucero Diosdady Martínez López participaron en la votación.

Hubo un “cierre de filas” por parte de la mayoría de Morena y finalmente fue aprobado el histórico desafuero, allanando el camino para que Edgar Danés Rojas pueda ser procesado como cualquier ciudadano.

Histórico sí, pero el acusado aún tiene la oportunidad de defenderse y limpiar su imagen después de la extraña forma de intentar evitar su primera posición en el banquillo de los acusados.