Pues acelere, Gobernador, acelere

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Sin pretenderlo, un buen amigo de aquella magnífica época de la adolescencia dio la pauta para entrar a este foro de la Cuarta Transformación, a propósito de los cuatro años de gobierno de AMÉRICO VILLARREAL ANAYA.

Seamos honestos: No teníamos mucho ánimo de ingresar al foro porque recientemente observamos datos y posturas totalmente erróneas de algunos de los miembros del gabinete estatal, sobre todo en los temas que a este simple espectador le apasionan (empleo y seguridad pública).

Sin embargo, al leer el comunicado oficial del Gobierno del Estado la frase de “acelerar lo que todavía falta por hacer en Tamaulipas” terminó por convencernos de gastar nuestros últimos esfuerzos semanales en este tema.

Y es que, la experiencia nos dicta: Hay que reconocer que al iniciar octubre estamos en lo que suele llamarse “la semana del Gobernador”; su “cumpleaños” número cuatro lo avala para estar en el centro del Foro Político desde el lunes hasta el viernes.

“Al grano”, diría cualquier ave…

Recuperándonos apenas de cuatro días de fase progresiva en nuestros intentos de recuperar la condición física a nuestros cincuenta y tantos, podemos sintetizar el momento en el Foro Tamaulipas de la siguiente manera.

Fueron seis años de farsa política, los cuales incluyen cuatro desastrosos desde que AMLO se convirtió en Presidente de la República, el único sexenio panista en Tamaulipas que mandó al traste años y años de esfuerzos políticos.

Al llegar Américo al Gobierno del Estado no fuimos pocos los que vimos una realidad colectiva: Carreteras como escenarios casi de Oriente Medio, llenas de peligrosos baches y con puentes rotos o inconclusos.

Y en más de obras públicas, también había elefantes blancos abandonados, ya fueran cárceles o los sensiblemente muy requeridos hospitales, además de las calles de las principales ciudades casi destruidas, sobre todo las de esta Capital… ¡Ah! Menos Tampico, ese hermoso puerto que sí tuvo “azul del bueno”.

Y así se llena el buche…

Los dos casos más representativos los tenemos en las finanzas públicas y el sector salud. Las primeras dejaron una gran deuda, con un tufo tal a corrupción que, sin dudarlo, incidió en la llegada de Américo al Gobierno estatal.

Y sobre los servicios de salud hay que reconocer que se configuraron dos adversidades: el plan de AMLO para centralizar el sector y la negativa de FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA (entonces gobernador) para entregar el sistema estatal.

La visión de Américo…

No vamos a usar el espacio editorial para reproducir el comunicado oficial del Gobernador, pero al final les comparto el enlace institucional, por si quieren cotejar lo que afirmamos en esta particular “síntesis informativa” del Foro Político tamaulipeco.

Las finanzas indican que la deuda fue contenida, reestructurada y reducida, como lo ha afirmado ya muchas veces Américo y su secretario CARLOS IRÁN RAMÍREZ… Los beneficios fiscales vigentes, es decir, la oferta para ponerse al corriente, pueden ser vistos como una muestra del nuevo orden financiero.

(Paréntesis para felicitar de nueva cuenta a todo el personal de la Oficina Fiscal de esta Capital, porque son un rostro real de un cambio en nuestro estado; de los dolores de cabeza del sexenio anterior pasamos al agradecimiento sincero por la eficiencia de estos trabajadores… Y ahí disculpen los que han tenido malas experiencias pues nada es perfecto en esta tierra.)

El polémico tema de la salud

Escuchamos el jueves al líder estatal del PRI despotricar en este tema, haciendo valer su papel pues las últimas administraciones estatales de este partido llevaron el sistema estatal de salud a un envidiable nivel, gracias a RODOLFO TORRE y a NORBERTO TREVIÑO, básicamente.

Este es un tema tan sensible que desde hace tiempo no está en manos del titular de la SST ni del encargado del IMSS-Bienestar, sino que toma el reto por los cuernos el mismo Gobernador, porque tiene conocimiento de causa… y de sobra.

A favor, el Estado tiene que con la llegada de CLAUDIA SHEINBAUM la inversión federal en esta materia regresó a niveles deseables y, al conjugarla con la estatal, ha comenzado la recuperación de los hospitales, al grado de terminar obras inconclusas por la anterior administración.

Hecho está…

Creemos que el barco a la deriva, casi hundido, que tomó AMÉRICO VILLARREAL está a flote y haber recuperado el timón en apenas cuatro años habla de compromiso y lealtad hacia los tamaulipecos, sobre todo, de congruencia entre el decir y el hacer, algo que no sucedía (ni sucede) con el anterior gobernador.

¿Estamos contentos? No hay poder humano que rompa de golpe estados de ánimo tan duros, como fue la animadversión ganada por el cabecismo, por lo que desde esta butaca de buen espectador deseamos que esta transformación en verdad acelere y alcance a más tamaulipecos.

Viéndolo ahora desde la óptica electoral: en esa apuesta van muchísimos votos y cierro columna con enlaces a los boletines oficiales del Gobierno del Estado sobre el evento del uno de octubre y el particular del Gobernador (es el primero), por si quienes aún se animan a leer este Polifórum quieren cotejar datos o posturas:

https://tamaulipas.gob.mx/2026/10/en-tamaulipas-existe-rumbo-vision-y-hay-resultados-americo

https://tamaulipas.gob.mx/prensa