La seguridad de Américo

DIEGO LÓPEZ BERNAL

No hacemos referencia en nuestro encabezado de este día al equipo que tiene la responsabilidad de resguardar la integridad de nuestro Gobernador, digo, por aquellos que puedan amarrar ideas con los lamentables hechos de Uruapan.

En todo caso, el enfoque de estos comentarios soltados a bocajarro por este simple y grosero espectador (ni buenos días les deseé, compañeros de butaca, disculpas por eso) es el tema de la seguridad pública en general, sobre lo que habló profusamente el mandatario estatal en la ceremonia de honores a la Bandera Nacional, de ayer lunes.

Él insiste en que las estadísticas mensuales respaldan la aseveración de que la seguridad mejora en Tamaulipas y, de acuerdo a nuestra experiencia en calidad de coleccionista de datos, en lo general así es, sobre todo al hacer comparativos con años anteriores.

El Gobernador puede decir con toda seguridad que estamos mejor que el año previo a su llegada al Poder Ejecutivo de Tamaulipas, aunque en lo particular hay delitos que han sido soslayados y que tienen un alto impacto social, como el feminicidio, el cual sí podemos medir en las referidas estadísticas (hay otros que no, lamentablemente).

Ahora bien, la percepción también le da la razón al Gobernador, al menos en los datos que nos obsequia cada trimestre el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en encuestas como la de seguridad pública urbana, en donde Tampico es campeón en imagen de ciudad tamaulipeca serena.

Claro, eso es lo que dice el Inegi y los malquerientes del Movimiento de Regeneración Nacional hacen hasta lo imposible para influir en la percepción particular de cada ciudadano, lo que hasta ahora no ha resultado porque… con ellos estábamos peor.

El quid del asunto….

Ahí está el meollo, o quid, como quieran llamarle, y por eso…

“Oiga –interrumpe un intrigado espectador– ¿ya se dio cuenta que hasta ahora no ha mencionado el nombre de AMÉRICO VILLARREAL ANAYA? ¿Resulta algo grosero, no cree?”

Pues mire, procuramos no exaltar la figura política de nadie en lo particular, porque luego luego nos tachan de muchas cosas y ese no es el punto medular de estos “comentarios exprés”.

La cuestión es que hemos de reconocer que la actual administración estatal no ha abusado de echar culpas al pasado; investigan, sí, los posibles delitos que pudieron cometer en el único sexenio panista que hemos tenido, pero a la hora de hablar de problemas no se van por la fácil de decir que fue “por culpa de…”.

Lo vemos tanto en materia financiera (y eso que recibieron las arcas quebradas) y también en materia de seguridad (a pesar de los GOPES y otros “angelitos” más). Con eso nos quedamos en este arranque de semana, tema que nos sirvió para recordar este otro papel nuestro, el de opinar sobre lo que sucede en los escenarios.

Hecho está…

Por su atención muchas gracias y recuerden siempre comer frutas y verduras, hacer ejercicio, abrigarse bien en temporada de frío y… Es broma, sinteticemos, como solemos hacerlo, para solicitar amablemente al resto de los morenistas tamaulipecos que así sigan, sin echar culpas a los panistas que se fueron, porque eso es un arma de doble filo… Y muy peligrosa, si no son tiempos electorales.