DIEGO LÓPEZ BERNAL
La expectativa por los más recientes cambios en la Fiscalía General de Justicia del Estado no debería de enfriarse, sobre todo en el enfoque general del combate a la delincuencia común, porque luego a los medios les da por solamente ensalzar el delito de corrupción.
Tenemos tres años con infinidad de noticias sobre presuntos delitos cometidos en la anterior administración estatal y tan pocos detenidos (ni un solo sentenciado), que parece por demás ocioso andar tirando tanta tinta sin resultados tangibles.
Mientras tanto, aunque la incidencia delictiva mantiene una tendencia a la baja en el sexenio actual, hay que recordar que estas estadísticas solamente hacen referencia a las denuncias presentadas por los ciudadanos y que ameritaron abrir una carpeta de investigación en la FGJ.
Y aquí seguimos, esperando información concisa que emane de las instituciones que están a cargo de EDUARDO GOVEA OROZCO y ahora de NORBERTO GARCÍA REPPER, el recién nombrado Fiscal Especializado en Combate a la a la Corrupción de Tamaulipas, pero también de TANIA CONTRERAS y su manifiesta intención de mejorar la impartición de justicia.
Aquí entra en escena la abogada (a la que muchos ya ven con “tablas” para aspirar a la candidatura a la gubernatura) que ha crecido políticamente más que ninguna otra mujer en la historia de Tamaulipas, pasando de ser la titular del Instituto Electoral a Presidenta del Poder Judicial.
Lo que la gente quiere…
Sin temor a equivocarnos, la gente quiere que aumente la cantidad de delincuentes tras las rejas, sea por delitos en el ejercicio de la función pública o por homicidios, feminicidios, robos, lesiones, violencia familiar o cualquier otro del fuero común, que son los que competen a los tres antes mencionados.
Las víctimas son muchísimas como para andar con pies de plomo; la justicia requiere agilidad porque el historial de injusticias es prácticamente de toda la vida en Tamaulipas (en México en general) y las expectativas en esta tercia es alta.
Hecho está…
La apuesta es alta y este simple espectador espera que con estos tres ases bajo la manga del nuevo régimen en la entidad se gane la partida a la delincuencia, porque este dato puede matar cualquier narrativa oficial: Hasta el año 2024, el 97.2 de los delitos no se denunciaban en Tamaulipas.
Los motivos son de pleno conocimiento de la opinión pública: la desconfianza ciudadana en las autoridades, tanto de procuración como de impartición de justicia, cartas que están en la mesa de póquer de la abogada CONTRERAS y del fiscal GOVEA.
Mire usted un detalle: Los propietarios de vehículos en teoría sí o sí denuncian el robo para hacer vale los seguros correspondientes, por lo que la cifra negra de este delito en particular es de 89.0 por ciento, pero los afectados por robos en su casa no denunciaron el 97.7 de los atracos.
Al calce: De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía la cifra negra representa todos los “actos delictivos que no son reportados ante el Ministerio Público o que no son objeto de una averiguación previa y por tanto no figuran en ninguna estadística”. (Crédito y agradecimiento a la IA de Google, qué chulada de tecnología.)
