DIEGO LÓPEZ BERNAL
Nos quedamos con esa frase escuchada, leída y corroborada por medios audiovisuales, usada por mujeres de esta Capital durante las marchas 8M, es decir, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. “Si preguntan quién fue, fuimos todas”.
¿Por qué destacar este mensaje? Todas las voces deben de ser escuchadas, independientemente de lo que haga o realicen al momento de hacerse escuchar… Es el mensaje, no las formas.
Y este en particular llama nuestra atención porque en las jornadas previas y este mismo sábado en El Espectador publicamos información sensible que afecta a las mujeres tamaulipecas, pero también opciones de apoyo en su defensa, sobre todo lo que ofrece el gobierno.
Sin embargo, mientras de aquella parte hay oídos sordos a los argumentos de quienes no comparten su visión, porque no respetan el derecho a la libre expresión a quienes opinan lo contrario (sean hombres o mujeres), este simple espectador sí puso atención a mensajes en nuestra página oficial de Facebook.
Así leímos comentarios de mujeres indican que no están de acuerdo con el uso de medidas extremas de presión, por parte de las mujeres que responden a la convocatoria de agrupaciones feministas.
Ingenuamente pensamos, inconscientemente, tal vez, que hacían referencia a los grandes desmanes que se hacen en la Ciudad de México y otras urbes de similares tamaños de nuestro país, pero los hechos de este sábado corroboran que en Victoria también hace aire.
“Fuimos todas”…
Nos quedamos con esta frase porque desde hace mucho tiempo evitamos las generalizaciones, las cuales suelen estigmatizar a grupos de personas que los unen ciertas características, empezando por el más básico de todos: el género.
¿A poco no resulta muy fácil decir “es que todas las mujeres son unas…”, o que “los hombres son unos… por naturaleza”? Eso es generalizar, sin tomar en cuenta que hay damas y caballeros que evitan las nuevas tendencias y se aferran a las buenas costumbres de una sociedad que tal vez “ya pasó de moda” para las nuevas generaciones.
Generalizar no lleva a nada bueno y no, no “fueron todas”, fue un pequeño grupo que no representa estadísticamente a las mujeres de Ciudad Victoria, en donde prevalece la postura femenina de rechazo a quemar puertas o pintar monumentos, por parte de las impulsoras del 8M como un movimiento de lucha radical.
Hecho está…
Mi madre pudo haber estado en la Iglesia de enfrente, por su devoción católica de toda la vida; mi esposa estuvo, como todos los días, al cien por ciento en la atención de nuestra hija; la mayoría de las victorenses estuvieron ayer en la tarde en sus obligaciones y costumbres de siempre, las cuales aceptan con amor y responsabilidad, luchando en casa, en el trabajo, para ser respetadas, para ser valoradas. Sí, la mayoría de las mujeres no comparten su visión, y no es generalizar, porque estadísticamente está demostrado.
Colofón…
Las agresiones a los trabajadores de medios hombres en este tipo de marchas impide su sana difusión, incluso algunas reporteras han sido agredidas. Y no, no “fueron todas” las agresoras.
P.D.
Aquí tomamos notas de sus demandas y continuaremos con el análisis y la presentación de información con enfoque en la mujer, porque las apoyamos. En verdad, aún son muchas las víctimas… Todas y cada una de ellas cuentan para El Espectador, sean cuales sean las consecuencias de las agresiones recibidas.
