Estábamos mejor cuando «estábamos peor»

GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB

No cabe duda que en los dichos está la realidad social escondida y muy presente; hace apenas unos meses aquel viejón con tintes bolivarianos, chiflado y empoderado cuando todo poderoso, desde su púlpito mañanero, decía:

«No hay negocio en corrupción que NO tenga el visto bueno del presidente en turno», «el presidente se da cuenta de todo», palabras más, palabras menos, entonces siguiendo la lógica y la narrativa del momento…

¿Ya quedó claro cómo está el tema de los buques? No se ría por favor amable lector.

Ojo, es la estafa más grande cometida en contra de las arcas de la nación, en la historia de México y probablemente en el mundo.

Con un estimado de entre 120 mil y 150 mil millones de pesos anuales como desfalco, según expertos en el tema, y fueron seis años; es un robo histórico.

Para que mejor se entienda, jamás un gobierno en el pasado cometió algo similar, ahí están los ejemplos de la “estafa maestra”, la cual se queda en pañales, con sus siete mil 500 millones de pesos: Segalmex también, se estiman entre 15 mil y 17 mil millones de pesos, estos ladrones son profesionales, al estilo bolivariano.

¿Verdad que no es lo mismo ser borracho que ser cantinero?

Está demás decirlo, pero en cualquier otro país del mundo, por una fracción de este desfalco público, con este tema del huachicol fiscal, hubiese tenido consecuencias muy diferentes a las que hasta hoy tenemos en tierra azteca.

La Fiscalía tiene que ser independiente, pero también tomar en cuenta e informar a la opinión pública durante todo el desarrollo del caso.

El oficialismo insiste un día sí, y otro también, en mentir, calumniar para cambiar la narrativa, esa que está en la carpeta de investigación en la Fscalía.

La verdad siempre sale a flote

Afortunadamente para México, aunque lamentablemente para ellos (los corruptos), todavía hay mexicanos comprometidos con la patria, ajenos a fanatismos y veneraciones enfermas, con personajes reprobados en honestidad, reprobados en corrupción, en economía, seguridad, educación y salud, nada más como un dato cultural,

No se puede tapar el sol con un solo dedo y menos cuando en esa misma carpeta varias veces hacen mención de la familia de ese señor.

¿Qué quiere la ciudadanía?

La sociedad mexicana pide nada más lo que corresponde en un caso así, que la investigación siga su curso, que la Fiscalía sea independiente de filias y fobias ideológicas y partidistas.

Y, muy importante también, que el que la hizo la pague, como sería en cualquier democracia civilizada, donde el estado de derecho y las leyes sean respetadas, por todos, y por el bien de la Nación.

La clásica cortina de humo

Para la narrativa bolivariana causa pena ajena el seguir hablando de Felipe Calderón y de Gerardo García Luna, solo para justificar su muladar, una cortina de humo muy devaluada que por fortuna cada día pierde más fuerza, cada día hace despertar a más mexicanos, muchos que ahora ya entienden la farsa bolivariana, desde otro punto de vista, honestamente los buques no mienten, los lujos y extravagancias tampoco.

En el camino y el manejo del poder hay espejismos sin capacidad para asumir su papel, en el uso del poder público, gente que es rebasada por la responsabilidad y el encargo público.

Son esos mismos quienes se perdieron en su propia narrativa, en su manejo y actuar; para colmo de males, le entregaron la tranquilidad y la paz social de los mexicanos a intereses obscuros, ajenos al bien común y al respeto humano.

Se entregaron a las mieles del poder y también a todo aquello que antes tanto criticaban y que en esa misma narrativa les sirvió como discurso a la hora de mentirle a los ciudadanos, en aquellos mítines de campaña electoral.

Farsantes, hasta decían: «No puede haber gobierno rico con pueblo pobre».

Ni modo, el pueblo y la historia se los demandarán.

Por mi parte… ¡Es cuanto!