JUANY RAMÍREZ
Hoy comparto con ustedes un arte echo con amor y con las manos, del que muchos han disfrutado, alguna o varias veces en su vida, en realidad es un oficio al que la mayoría de la gente minimiza por creer que su trabajo no vale lo suficiente, pero en realidad sin sus creaciones las fiestas no serían las mismas.
Les hablo del artesano piñatero, quienes este próximo 16 de diciembre celebran su día, el Día Internacional del Piñatero, porque en realidad este arte ya lo conocen en todas partes del mundo.
Son personas entregadas a su trabajo, aprendiendo día con día sobre técnicas y procedimientos, sobre materiales y costos, para quienes no existen horarios de comida o descanso y muchas veces debe trabajar corrido el día y la noche, o dormir de madrugada y levantarse súper temprano, solo para cumplir con los pedidos para sus clientes más especiales, que son los niños.
Tampoco cuenta con prestaciones, sueldo fijo y mucho menos aguinaldo, su única satisfacción es ver una sonrisa en el rostro de sus clientes y su corazón se engrandece al escuchar la expresión: ¡Qué bonita quedó! Pero otras veces se acongoja al no escuchar nada, porque piensa que su trabajo no gustó.
Pero ¿saben? Siempre he pensado que desde niño se va viendo para qué somos buenos en la vida y pienso que uno nace con la creatividad como regalo.
Les comparto la historia de una artesana piñatera:
“Cómo muchos niños de mi época, yo no tenía juguetes porque éramos muy pobres, así que yo los hacía con lodo, esperaba con ansias la lluvia para poder hacerlos, y cuando empezaba a secarse un poco la tierra, yo agarraba mi materia prima, el lodo; ah, pero debía tener una consistencia especial para poder utilizarla y así empezar a fabricar mis juguetes, hacía muñequitas, mesitas, platitos, carritos, tacitas, etcétera…
“Y los ponía a secar al sol, se ponían duros y esos eran mis juguetes por un tiempo, hasta que se rompían y volvía hacer nuevamente otros, aunque todos eran del mismo color (negro grisáceo) no importaba, para mí eran los más bonitos que existían…
“Después, con el tiempo, cuando mi primer hija cumplió su primer año yo le hice su piñata, sin saber nada, y sin saber qué papel utilizar; fui agarrando experiencia haciendo las de mis sobrinos y las de mis hijas…
“Yo no tenía celular ni veía televisión, Así que me mostraban la invitación y les hacía la piñata que querían. Recuerdo que hice un Mickey para un sobrino y le puse la cara blanca ¿Blanca? Sí, porque en la invitación estaba blanca; también una de las piñatas de mi hija le hice la Sirenita toda fiusha igual porque así estaba la invitación…
“Pero eso me sirvió porque así fue como empecé hacer mis piñatas personalizadas. ¿Cómo empecé a vender? Tenía problemas económicos y una hija enferma del corazón (con una cardiopatía congénita compleja); la verdad batallábamos mucho así que una de mis amigas me pidió que le hiciera una piñata y se la vendiera, ella me compró el papel para forrarla y mi suegro me regaló el periódico para realizarla, se la hice y me la pagó muy bien, eso fue hace 33 años, le gustó mucho que cada año era compra segura…
“Así es como hice mi primera venta, después también empezaron a pagarme las piñatas de mis sobrinos, así empecé poco a poco, hasta hace diez años que mis hijas y una sobrina decidieron hacer mi página para poder tener más clientes y desde hace diez años hago piñatas personalizadas y las vendo por medio de mi página, ya con teléfono, conociendo las redes sociales y descubrir infinidad de personajes, figuras y procedimientos…
“Mi amiga sigue siendo mi clienta, ahora pide piñatas para sus nietos jeje, con el tiempo agarré práctica, aumentó mi creatividad y conocimientos sobre este maravilloso arte u oficio, que cabe mencionar de verdad te saca de muchos apuros, como comprar medicamentos, pagar escuela, pagar servicios, etcétera…
“Gracias a Dios y a este arte de mis manos pude aportar en la carrera profesional de mis hijas. Confieso que muchas veces he sentido ganas de tirar la toalla, por el cansancio, ansiedad y estrés, pero no puedo ser mal agradecida a este maravilloso arte que me ha dado tanto en muchos aspectos de mi vida.”
Un abrazo para todos.
