GUILLERMO F. SALAZAR HAGELSIEB
Después de los respectivos ajustes, el Estado cambia en su estructura el área financiera, llegando a la máxima silla en las finanzas estatales el Doctor Jesús Lavín Verástegui, catedrático de profesión, máximo directivo en la Facultad de Comercio en Ciudad Victoria.
Esto es sólo parte de su currículum y quien a partir de hoy (apúntenle) se perfila como un buen precandidato, para lo que venga en el futuro estatal.
Es originario de Xicoténcatl, Tamaulipas, y con un sentido social muy arraigado, es garantía de un excelente desempeño en finanzas del estado, la mano derecha del doctor Américo Villarreal Anaya y para lo que venga en la zona cañera, ¿por qué no? ¿Verdad?
Éxito y ¡enhorabuena!
¿Será prudente…?
Voltear a ver el éxito obtenido en la República de El Salvador, donde hace apenas unos años eran presa del terror en las calles, producto del libre tránsito a las pandillas y células de la MS.
Extorsiones por todo el país hacían prácticamente al estilo financiero italiano todo comercio centroamericano, cuotas semanales, para pagar protección y para poder trabajar en paz.
Estoy hablando del hermano pueblo de El Salvador, no se vaya usted a confundir.
Lamentablemente pasa así, bajo esos términos y como en una jungla, sin policía que hiciera nada para defenderlos, vivieron ese esquema por décadas, hasta la llegada del presidente Bukele.
¿Que hizo Bukele? Cortó de tajo la corrupción y con voluntad política, y sentido común, pidió a quienes llegaron con él, para que, junto con las fuerzas armadas, dieran «resultados», logrando en menos de un año el total desmantelamiento y detención de todos y cada uno de los responsables del miedo social salvadoreño.
Bukele utiliza la unidad de inteligencia financiera para detectar delincuentes operando, también a funcionarios corruptos.
Bajo esa línea de trabajo hoy la gente puede salir a la calle a cualquier hora del día y la noche.
Hace apenas 20-30 años…
¿Se acuerdan como era aquí? La gente respetaba al prójimo, la propiedad privada y la propiedad pública, a los adultos, a los maestros.
¿En qué momento se perdió aquello?
Ojalá quienes tienen injerencia en el tema hagan lo posible por cambiar el enfoque, la ciudadanía quiere vivir como hace 30 años, que la policía sea un activo ciudadano y brinde a la sociedad un sentir diferente, amigable, lejano al policía prepotente y corrupto, el policía que llega alzando la voz, como una máquina tragamonedas.
La policía debe causar orgullo a la ciudadanía, deben ser servidores públicos ejemplares, sin ambición alguna de extorsión o equivalentes.
Todo eso se puede hacer, a la hora de contratarlos, pues también hay policías buenos y así deberían de ser todos.
Agentes viales, o tránsitos, que sirvan para recomendar al automovilista y para brindarles el auxilio vial, jamás como máquinas recaudadoras.
Siempre es bueno hacer ajustes, y más hacerlos en beneficio de quienes pagan sus nóminas y compensaciones, cada quincena y mes, constantes y sonantes.
Todo servidor público está para brindarle atención a la ciudadanía, sin distinguir religión, color, ideología política, etcétera.
La ciudadanía es toda la gente, los servidores públicos están para todos, como debe de ser en cualquier sociedad demócrata, libre y viviendo en el presente.
También hace falta hacer muchos ajustes para liberar carga tributaria a la ciudadanía.
Un acta de nacimiento no debería costar más de 30 pesos, la licencia de manejo cien pesos por año, como máximo.
La ciudadanía quiere ver del lado de quién están como servidores públicos, como gobierno; cualquier trámite no debe costar más de 30 pesos, y honestamente es mucho, pero es nada, comparado con lo que cuestan hoy esos mismos trámites hoy.
Ensalada política…
Siguen los movimientos en la administración municipal, estatal y federal, vendrán muchos más y las apuestas siguen en la salida de un par de alcaldes tamaulipecos, entrampados con malos manejos de recursos públicos.
Afortunadamente todo queda en casa, pues ahí mismo es donde hoy se lava la ropita sucia.
Hace apenas unos días nos acordamos de aquel diputado federal poblano, con aficiones perversas, mismo que fue detenido en flagrancia con un menor de edad en un hotel allá en la Ciudad de México; además hubo denuncias de otras víctimas, del mismo miembro distinguido del partidazo oficial.
¿Dónde está el muñeco?
¿A poco tierrita?
Por mi parte… ¡Es cuanto!
