En cosas de la inseguridad, déjense de…

DIEGO LÓPEZ BERNAL

Tradicionalmente la región noreste del país se resiste a concretar una integración real, dadas las idiosincrasias que predominan en los tres estados, lo cual no es en sí mismo un problema, pero sí queda de manifiesto cada que hay renovación de mandos en los poderes ejecutivos de Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, sobre todo en este último.

A estas alturas de la vida da pena ajena que en la zona metropolitana de Monterrey aún quieran ver a Tamaulipas como el origen de todos sus problemas, cuando la mayoría de estos los generan ellos mismos, además de cerrar los ojos a que buena parte del crecimiento nuevoleonés se finca en la llegada de personas de otras entidades.

¿Quién no tiene un familiar, amigo o simple conocido que mandó a sus hijos a estudiar a las universidades regiomontanas y se quedó a trabajar allá? Sí, podemos empezar por la mano de obra calificada tamaulipeca que se exporta desde estas tierras, gracias a las oportunidades laborales que existen en Nuevo León.

¿Conoce usted un inversionista de nuestra entidad que apostó sus capitales al gran mercado regio? No son pocos los tamaulipecos que se arriesgaron y hoy son empresarios exitosos en aquella región, gracias a su talento, esfuerzo y una serie de habilidades aprendidas aquí y allá para conseguir sus objetivos, pero hablando de…

EN POLÍTICA… ¡NO!

La mayoría de los gobernadores de Nuevo León se ven influenciados por la clase empresarial para denostar a sus vecinos, con más saña aplicada a los de Tamaulipas que a los de Coahuila. Parece una historia de nunca acabar y con el actual mandatario estatal, SAMUEL GARCÍA, no se veía que fuera a cambiar, dado que es un muchacho de las nuevas generaciones regias, con ideas diferentes, sí, pero que igual se alinean a los grandes capitales de Monterrey y municipios conurbados.

Ahora agréguele que un gobernador tamaulipeco nacido en Reynosa intente ser quien haga región con Nuevo León. ¡Está en chino! Porque si volvemos al tema de las idiosincrasias FRANCISCO GARCÍA no era precisamente una perita en dulce y prefirió hacer alianza con guanajuatenses y michoacanos, cuando la mayoría de las soluciones a los problemas de la entidad que dice que gobernó estaban a unos cuantos kilómetros, sin embargo, vino el inevitable…

CAMBIO DE ACTORES

Con el victorense AMÉRICO VILLARREAL ANAYA en el Gobierno de Tamaulipas se aprecia una notable diferencia en las relaciones con las entidades vecinas. Mire nada más: Se reunieron un gobernador priista (Coahuila), uno emecista (Nuevo León) y otro morenista (el nuestro), y, contrario a lo que pudiera pensarse, hay resultados tangibles en materias tan complejas como la seguridad pública.

Los hechos de violencia en las zonas colindantes entre Nuevo León y nuestro estado, además de ya no ser tan frecuentes, dejaron de ser materia prima para los medios regiomontanos en su inútil lucha por querer vender la idea que los violentos son los tamaulipecos. Por favor, inseguridad hay en todos lados y la ubicación geográfica del noreste mexicano es un arma de dos filos en materia económica, porque son rutas que interesan a ya saben quiénes.

INTEGRACIÓN:

“El Gobierno de Tamaulipas está atento, trabajando de manera conjunta y contribuyendo para fortalecer la integración y mejorar los índices de seguridad en la región noreste del país, conjuntamente con los estados de Coahuila y Nuevo León”. Son palabras del gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA durante la segunda reunión regional de seguridad pública. Fiel a su estilo, el mandatario estatal apuesta a tender la mano para hacer alianzas reales, honestas y sin aspavientos.

Como que el Gobernador sabe que Tamaulipas no es una entidad aislada y que necesita tanto de texanos como de nuevoleoneses; hacer alianza con potosinos, veracruzanos y coahuilenses es estrategia inevitable en un mundo globalizado, porque las grandes trasnacionales siguen llegando a nuestra tierra, para beneficio de toda la región noreste.

HECHO ESTÁ…

Así como la gente de Nuevo León es bien recibida en la zona sur de la entidad, pues se les toma como grandes aliados en materia de turismo, así también debería ser “de acá para allá”, porque los tiempos de querer vender espejitos hace mucho que terminaron. Y sí, el asunto este de la seguridad regional ahora sí está funcionando (ojalá no lo eche a perder el ego de muchos en Monterrey o San Pedro). El telón de este escenario de la inseguridad difícilmente bajará, porque es el cuento de nunca acabar, pero no se puede uno quedar de brazos cruzados ni echar culpas a otros. Que cada uno asuma su responsabilidad, así de simple.